Los Presupuestos de 2014: la ludopatía de la deuda

José Manuel Adán

Si un ministro de Hacienda presenta unos presupuestos en los que indica que su mayor logro es que la deuda pública alcance el 100% del P.I.B anual con un paro del 25 %, a continuación debería dimitir porque está demostrando la incapacidad de controlar además de la deuda pública el déficit público a que está obligado por los pactos y acuerdos con la U.E. En 2013 la deuda prevista era de 91,4% del P.I.B. y se prevé que alcanzaremos el 95%, con lo que si sigue el mismo oráculo en Hacienda sobrepasaremos ampliamente el 100%  del P.I.B. a finales de 2014.

“Nos preocupa pero es asimilable” dice el oráculo; ante el escándalo, hay una rectificación, en lugar del 99,8% será el 98,9%. Gran hazaña del gobierno que tiene en sus manos el mecanismo de la deuda,  la única posibilidad de seguir pagando el despilfarro de todas las Administraciones, y de  los partidos políticos que aumentan sus ingresos vía subvenciones en un porcentaje del 28 % en relación al año anterior (nada menos que los elecciones europeas, cualquier excusa es buena) y disminuyendo las inversiones en infraestructuras que caen  un 9,4% que es lo único que puede crear empleo, junto a un más selecto I+D, si es que se  invierte en infraestructura necesaria. Andalucía, Castilla –León  y Galicia son las receptoras de mayores inversiones y Murcia y Asturias las de menor inversión.

¿Quiere esto decir que no se debe  sobrepasar el 100% del P.I.B en el gasto de la  deuda? En modo alguno, varios países europeos alcanzan porcentajes  mayores en su deuda pública, pero ninguno  alcanza la terrible cifra de paro de nuestro país, y es ahí donde resulta una temeridad “jugar” prácticamente a la baza de la deuda en lugar de una gran reforma de todas las administraciones. Los presupuestos cifran el aumento de la necesidad de financiación y amortizaciones de la deuda en el 17,7 % en relación con 2013, lo que supone 243.888 millones de euros para letras del Tesoro, y  bonos y obligaciones del Estado. Por si fuera poco, se podrá realizar una emisión de  7.000me  en otras deudas y divisas. Pura ludopatía.

Teniendo en cuenta que la gestión de la economía del sector público tiene cierta similitud con la del privado, a nadie con dos dedos de frente, si le dicen que el aumento de su salario va a ser de un 0,7% para el próximo año se le ocurrirá tener un gasto cuatro veces superior a sus ingresos. Esto es lo que hace el gobierno al fijar el crecimiento de la economía en un 0,7% del P.I.B  y presupuestar para 2014 un gasto  para la Administración General y la Seguridad Social en un 2,7%  en lugar de adaptarse al crecimiento del P.I.B. En general, el gasto público se incrementa en casi todas las políticas públicas con las excepciones antes comentadas y las de Defensa, Justicia, Seguridad Cultura fundamentalmente. El aumento del gasto en  pensiones (0,25%) supone un crecimiento de 6000 millones de euros alcanzando esta rúbrica prácticamente el 30% del P.I.B.  y la ministra tendrá que echar mano del Fondo de Reserva ,aun cuando las pensiones contributivas se justifican en los derechos alcanzados por los pensionistas al contrario de las no contributivas.

Pensando que la prima de riesgo va a ser más benéfica para nuestro país, donde se ven ciertos “brotes verdes”, fundamentalmente debido a las exportaciones, el gobierno considera que la factura por intereses de la deuda será menor y reduce el coste financiero en un 5,2 %, teniendo en  cuenta que servirá para pagar la deuda de ejercicios anteriores y los cortos plazos de bonos de la venidera. En mi opinión, con la política económica actual la reducción de la prima de riesgo ha tenido que ver con el paraguas protector del BCE, dirigido por Draghi, pero no será suficiente para sacarnos del plano fondo del mar donde nos encontramos; seguiremos deslizándonos por ese fondo durante mucho tiempo con esta estructura económica mientras no se realicen las grandes reformas que demanda el país y manteniendo el precio de la energía casi en un  20% superior al de nuestros vecinos europeos. “La estabilidad política española” es lo que muestra la diferencia de la prima de riesgo con Italia, según el oráculo de Hacienda, pero en España ¿existe verdaderamente estabilidad política o más bien adormidera debido a la corrupción generalizada de todos los partidos y a la inacción del registrador? En la “mili” se decía que  mezclaban  bromuro  con el resto de alimentos en las comidas para no luchar contra la lujuria, en esta sociedad civil no sé todavía lo que echan para no rebelarse democráticamente contra estos  partidos.  Mientras juguemos a la deuda pública. Pura ludopatía.

 

 

 

José Manuel Adán
Economista e Inspector de Finanzas del Estado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.