Los nuevos aires del periodismo televisivo

TelevisiónMe he dado cuenta de que, por alguna de esas extrañas modas periodísticas, la imagen de los informativos presenta cada vez más un despliegue de medios excepcionales en platós diáfanos y modernos. Todo demasiado presuntuoso si al final acaban poniendo vídeos de YouTube.

Los informativos han ganado en dinamismo. Los presentadores ya no son seres estáticos que sólo existen de la cintura para arriba. Hemos descubierto que tienen piernas y que saben usarlas. Que pueden caminar por el plató mostrándonos enormes pantallas que tanto sirven para dar el parte meteorológico como para enseñarnos la fotografía de un atardecer que ha enviado un espectador.

A veces este tipo de programas se excede en tanta ‘movilidad’ y, en ocasiones, hasta la típica mesa de informativo desaparece para convertirse en una especie de barra de bar en la que presentadores y colaboradores nos sirven la información de pie.

No tengo ni idea de dónde han copiado esta nueva moda, pero doy por sentado que de algún sitio la han sacado, porque los españoles no somos especialmente genuinos en estos temas: para qué inventar si es más fácil copiar hasta agotar los formatos. En cualquier caso, si la idea surgió del algún canal nacional en concreto, el resto no tardó en reproducirla con tanta exactitud que -como siempre- copiaron hasta los aspectos más negativos.

Y es que como no se nos da esto de la originalidad, resulta que tanto rollo con los nuevos platós, tantas cámaras -ahora también está de moda que aparezca el equipo técnico trabajando justo al comienzo del programa-, tanto despliegue de nuevas tecnologías… y resulta que los informativos terminan rellenando contenidos con vídeos de YouTube.

Algunos días, el final de los informativos me recuerda a esos programas de vídeos caseros con caídas, accidentes o curiosidades. En la Universidad aprendí que es común que durante los últimos minutos del informativo se inserten vídeos que dejen entrever algún aspecto positivo de la realidad -como una dosis de esperanza para los telespectadores-, atendiendo a lo que los expertos denominan el “Principio de Pollyanna”: la empatía a través de la positividad.

Pero en estos tiempos que corren, ni siquiera el optimismo sale ‘rentable’, así que este principio ha evolucionado para convertirse en el “Principio de YouTube”: robe los vídeos que pueda, cuanto más escabrosos e impactantes mejor. Y si no hay un vídeo de estas características, puede colar uno de Shakira y Piqué demostrando su amor en un escenario, de la transgresora Lady Gaga actuando calva, o de un niño chino atrapado en el diminuto espacio entre dos paredes -algo que ya se han atrevido a llamar “Plaga de niños chinos atrapados”-.

Y, cómo no, toda esta ‘innovación’ tenía que venir acompañada de un nuevo uso del lenguaje. Y así han nacido el 15-M, el 22-M, el 19-J…. Que tendremos que añadir al 11-S, 11-M, 23-F… Y que dentro de unos años harán que los estudiantes de Historia y de Periodismo se tiren de los pelos y se acuerden de la familia de los ingeniosos redactores que decidieron bautizar así la actualidad.

Modas. Nadie escapa de ellas, ni siquiera la información. Aunque la calidad de ésta no dependa tanto de los complementos que se le cuelguen sino de la desnudez con la que nos la presenten.

vagabundoperez.blogspot.com

Vagabundo Pérez

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