Los buenos van al cielo… pero los malos van a todos los sitios

Díaz Ferrán

Carlos Castañosa

No conozco de cerca al Sr. Díaz Ferrán, pero leo… Y me asusta lo que leo…

Se trata del presidente de la CEOE… Debiera ser, según dicta el sentido común,  un empresario brillante y supuesto ejemplo a seguir por el colectivo que preside, y un modelo para el resto de empresarios españoles confederados en una organización que abarca desde el propietario de un bar con dos camareros, hasta  los dueños de Zara o el Corte Inglés, o el Señor Botín (sugerente apellido, pero nada que ver con Somalia ni con películas de los “almirantes” Drake o Morgan)…

Poderosos señores todos estos, que triunfan con sus empresas, sobre todo por el énfasis que ponen en el trabajo. En el suyo propio, fuera de toda duda, y en el de sus empleados, a quienes consideran siempre con la dignidad que merecen como seres humanos. Jamás explotan sus necesidades vitales, ni aprovechan vicisitudes favorables a disminuir sueldos, horas extras no pagadas, reducción de plantillas ni crear precariedad con contratos basura… Y jamás un despido, procedente o improcedente… Es tan importante la bondad del empleado bien tratado para el éxito del empresario…  
Vale de sarcasmos… Alarma que un personaje como el que encabeza este contenido, el que los preside a todos, avergonzado por su ineptitud, falta de credibilidad y estrepitoso fracaso gestor, dimita de su ostentoso cargo, y que los demás no le acepten la renuncia y, sobre todo, si no fue un gesto falso, ¿por qué el dimisionario no lo  impuso como irrevocable?.

Algo de vergüenza debe sentir, al menos así lo manifiesta el amago de dimisión, si no fuera  una pantomima bien montada  con sus adláteres….
El individuo en cuestión es propietario, entre otras empresas, de una compañía aérea: AIR COMET. Sus empleados, de todos los niveles, desde pilotos hasta el que pesa las maletas, llevan seis meses sin cobrar sus nóminas. Como consejero de C.M., obtiene un crédito supermillonario para solventar sus deudas. No sólo no resuelve su morosidad sino que ahora no sabe cómo responder al préstamo sin incurrir en responsabilidad penal… En fin, un alumno aventajado que debió serlo en el colegio, pero hoy se ha convertido en el ejemplo vivo de lo podrido que puede estar un país que asume este fétido organigrama.

Pero lo más grave, con diferencia, es cómo este personaje está atentando contra un principio sagrado de la Aviación Comercial. Nada menos que la Seguridad en Vuelo… Quizá en su ignorancia de empresario prepotente, no alcance a apreciar el riesgo de hacer trabajar, de hacer volar, a sus empleados como esclavos, bajo presiones inhumanas de angustia y estrés producidas por la inseguridad laboral y por el mal trato empresarial de amenazas, mentiras y falsas promesas que redundan en situaciones personales de auténtica emergencia…
Señores de la CEOE, debieran dejarlo dimitir… Cuestión de higiene… o de moral…

Señor Díaz Ferrán, además de abandonar esa poltrona, debe dejar el tema de la Aviación. Resulta usted tan peligroso como el descerebrado propietario de Ryanair, que es capaz de saltarse a la torera toda la normativa legal vigente en España. Lo expulsan de Francia, incluso de su propio país, pero aquí encuentra los resquicios jurídicos de un Estado de medio pelo del que se ríe y en el que alardea de taparse el ojo, pisotearlo todo con su pata de palo y enarbolar en el garfio que tiene por mano, la bandera negra con calavera y huesos en cruz. De inteligencia, andará más o menos, pero éste por lo menos es listo… Y muy payaso… pero de los que, también, hace payasear…

 

Carlos Castañosa

Piloto retirado

 

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