Lío embarazoso o Por qué no soy Seth Rogen

Lio embarazosoPor fin he encontrado sustituto a Woody Allen. No tiene nada que ver con él, en principio. Pero para mí es un buen sustituto porque alcanza las cotas de calidad en comedia que yo espero cuando me enfrento a una película de las que antes, cuando estábamos menos sumergidos en el séptimo arte, llamábamos “de risa”. El sustituto es el señor Judd Apatow.

No me cansaré de decir que las comedias son películas muy serias. Las buenas comedias, por supuesto. Y no hay muchos que sepan manejarse en este terreno. Judd Apatow se maneja de maravilla. Hasta ahora sólo he visto dos de las tres películas que ha escrito y dirigido y las dos me parecen simplemente geniales. De Funny people ya hablé en esta sección hace algunas semanas. Ahora he visto Lío embarazoso, horrible traslación al mercado hispano del título original, Knocked up.

Si viéramos una escena suelta de esta película o quizás si nos contaran por encima de qué va y cómo son los personajes principales es más que probable que no nos apeteciera demasiado ponernos a verla a no ser que fuéramos unos adolescentes descerebrados. Así que recomiendo encarecidamente que no vean una escena suelta ni dejen que les cuenten la sinopsis, simplemente pónganse a ver la película de principio a fin si quieren pasar uno de los mejores ratos de su vida. Me han dicho que en cierto portal de cine muy conocido la película ha recibido nefastas críticas por parte de los espectadores. Y creo que sé a qué se debe: Prejuicios como catedrales.

Todo lo aparentemente externo de esta película nos haría creer que Apatow aborda el cine con cierta ligereza: jóvenes salidos sin mayor objetivo en la vida que fumar marihuana y hacer fiestas entre lo freak y lo patético, líos de una noche que pueden cambiar tu vida por el mero hecho de no haberte puesto un preservativo, en fin, pura trama al fin y al cabo con aparentes intenciones puramente comerciales. Y sin embargo, no es nada de eso. La construcción que hace el guionista/director de sus personajes revela una profunda visión de la psicología del hombre medio, las relaciones que se muestran en la historia están llenas de matices, nadie se salva y nadie se quema en la hoguera. Todos son profundamente humanos. Todo es tremendamente creíble y ello es gracias al dominio de una escritura que respeta a todos y cada uno de los personajes, a los que no dota de virtudes de ultraheróes, y a los que da una oportunidad para enfrentarse a su destino en base sólo a las decisiones por las que han de decantarse en el transcurso de su historia.

La manera de rodar está además en las antípodas de lo que cualquier productor en busca de un éxito seguro le exigiría a este director de orquesta. Rueda casi como si estuviera haciendo un documental pero con un pulso perfecto, sin caer en los caminos trillados e impostados de los que hacen un tremendo esfuerzo porque se note que están rodando cámara al hombro. Aquí se ha rodado con soltura, con frescura, sin ansiar un efecto estilizado ni pasarse de auteur. Me recuerda vagamente la mirada controlada de Soderbergh.

Es cine honesto, sin expectativas de ser gran cine aunque lo sea. Está tan pegado a la realidad actual que desborda referencias al mundo que mi generación conoce. Los personajes no hablan de Citizen Kane o de Orson Welles. Nombran Munich y a Eric Bana. Curioso, por otro lado, ya que el propio Eric Bana será uno de los principales protagonistas de Funny people, la posterior película de Apatow.

Es un film divertidísimo. Aquellos que puedan decir que usa un humor soez no tienen la más remota idea de lo que significa hacer humor soez. Por supuesto que hay humor de este carácter en la película pero ello se debe pura y simplemente a que los personajes que verbalizan ese tipo de chistes son así. De modo que los personajes son soeces. No es soez el humor.

Y además de todo esto y de muchísimas cosas más que no nombro debido a que esto es sólo un artículo y no un ensayo, además de todo esto, digo, está Katherine Heigl. No hay mucho que decir de esta maravilla de mujer aparte de que es una actriz magnífica. Y no hay mucho que decir porque salta a la vista. Aunque si tuviera que hacer el esfuerzo de decir algo diría que Seth Rogen es un tipo con suerte. Y el personaje que interpreta lo es mucho más.

Viva la buena comedia.

Alberto García

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