León Tolstói, un escritor de convicciones

León Tolstói“No hay que escribir sino en el momento en que cada vez que mojas la pluma en la tinta, un jirón de tu carne queda en el tintero”

Las obras de este novelista ruso que evolucionó de la vida en la alta burguesía rusa a las posturas más radicales de su “naturalismo libertario”, influyó en numerosos personajes clave de la lucha por la paz y los derechos humanos como fueron Gandhi y Martin Luther King.

Lev Nikoláyevich Tolstó, más conocido como León Tolstói, era descendiente de los antiguos príncipes de Volkonski y miembro de una familia numerosa compuesta por tres hermanos y una hermana que quedarían huérfanos a una edad muy temprana. Así es que Tolstói pasa la mayor parte de su infancia y adolescencia en la residencia de una tía paterna en Kazán hasta que se traslada a San Petersburgo para finalizar sus estudios de Derecho y finalmente a Moscú, con la intención de construir allí su hogar.

Es ésta una época convulsa en el ámbito social y político del país, que acaba de entrar en guerra con Turquía. Tolstói decide acompañar al Cáucaso a uno de sus hermanos, teniente de artillería. Durante estos años de guerra en los que Tolstói terminará ingresando en el ejército como suboficial de artillería, el escritor conocerá un mundo muy diferente al de la frivolidad aburguesada de su adolescencia, una época marcada por los excesos y los devaneos amorosos, el derroche y la buena vida. Al vivir tan de cerca el conflicto, Tolstói conocerá la parte más escabrosa de la naturaleza humana y nacerá entonces su deseo por relatar la realidad del mundo en el que le había tocado vivir.

Cuando regresa a San Petersburgo, se siente vacío. Es su relación con Sofía Andreievna (a la que el terminaría llamando Sonia), la que de repente parece dar un nuevo sentido a su vida. La pareja se casa apenas unas semanas después de haberse conocido y, a pesar de la tormentosa relación que mantendrían durante más de medio siglo, es innegable la fuerza que Sofía tuvo en el desarrollo espiritual y literario del escritor.

Las cosas empiezan a complicarse en el matrimonio cuando Tolstói inicia un proceso de trasformación hacia el “Naturismo Libertario”, una doctrina impulsada por él y Eliseo Reclus que difundía el vegetarianismo, el trabajo artesano, la vida de meditación e incluso el celibato. Sofía no fue capaz de asimilar este cambio tan radical de su esposo, que decide pasar la mayor parte de su tiempo mezclándose en la vida de los campesinos de Yásnaya Polaina y trabajar allí como zapatero. Con posterioridad, fundaría una escuela en la aldea y se haría profesor, creando una doctrina libertaria basada en el respeto. Muy distanciado ya de su familia, que no comprendía las excentricidades del escritor, quiso legar todas sus propiedades a los pobres, pero su esposa se lo impidió.

Finalmente, el 10 de noviembre de 1910, Tolstói decide abandonar el hogar para siempre. Mete en su maleta libros y algo de ropa y huye para tomar un tren y alejarse de todas las ataduras de su vida con Sofía. Sin embargo, un ataque pulmonar le impide tomar ese tren y se refugia en la casa del jefe de estación que, ante el mal estado que presenta Tolstói, avisa a sus familiares. Sofía llega antes de que su esposo fallezca, pero no es capaz de entrar en la habitación, dejando que el escritor disfrute, en cierto modo, de esa paz que había buscado durante toda su vida. Moribundo, Tolstói pronunció estas últimas palabras: “Hay sobre la tierra millones de hombres que sufren: ¿por qué estáis al cuidado de mí sólo?”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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