Las tasas de Don Paulino

Rivero y las Tasas de Navegación AéreaCarlos Castañosa

El ciudadano merece un mínimo respeto, aquel que le corresponde por su condición de votante y al amparo de unos Derechos Fundamentales, redactados y bien definidos en nuestra Carta Magna. (El artículo 20. 1; d, de la Constitución Española reconoce y protege el derecho a recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión).

No parece que se ajuste a la veracidad la triunfalista declaración del presidente de Canarias sobre el motivo del éxito turístico que coyunturalmente estamos disfrutando como lenitivo para nuestra precaria situación socio-económica. Ya pasaron la campaña electoral y las promesas de lo que se iba a hacer y no se había hecho antes. Pero apuntarse le tanto de que la afluencia de visitantes está motivada por la rebaja y/o congelación conseguida sobre las tasas aéreas es, cuanto menos, un insulto al sentido común del ciudadano que, además, exige estar bien informado. En dicha buena información se tendría que explicar en detalle en que consiste la negociación pactada al respecto con el Gobierno Central, para que no quedase en unos llamativos titulares que solo son propaganda sin contenido. La sospecha de que el cacareado compromiso sea simple calderilla podría subsanarse mediante la explicación pertinente y precisa de cantidades, porcentajes, sobre cuantos de los 43 conceptos contemplados en la guía de tarifas publicada por AENA recae la aireada reducción, a quien beneficia la supuesta rebaja, si a los pasajeros, a las compañías aéreas o a los tour operadores, y mediante que mecanismos y quien controla dichas cuentas. De momento, no se tiene noticia de que el precio de los billetes haya disminuido para incentivar un viaje.

Conviene aclarar y distinguir que las Tasas de Navegación Aérea no afectan a este complejo entramado económico, puesto que son gestionadas directamente por Eurocontrol. Son, precisamente, las Tasas Aeroportuarias las que podrían suponer un cierto beneficio si se consiguiese acceder a una gestión directa y autónoma sobre la totalidad de las mismas, como sucede en otros países. Pero si solo se nos reduce la tasa por derechos de despegue y aterrizaje, han vuelto a vendernos espejitos y baratijas, a cambio, eso sí, de un continuado y patético apoyo parlamentario que ha permitido mantener en el poder a un Ejecutivo que ha Autónoma en la 2ªB del Estado Español. Acaba de publicarse que el aeropuerto Reina Sofía es el tercero más rentable de la colocado, con menosprecio y  abandono, a esta Comunidad red aeroportuaria española. Que bien y que bonito, pero, ¿a quien beneficia esa brillante rentabilidad? Es capital centrifugado que pasa de largo sobre las Islas. Eso sí, podemos estar orgullosos de tan brillante puesto en el ranking, pero si la gestión política sigue siendo tan resignadamente sumisa, terminaremos donde merecemos por elegir siempre lo mismo.

Sería un acto de decencia política informar a la ciudadanía verazmente, como se merece y a lo que tiene derecho. Aunque no fuera necesario, porque todos lo sabemos y porque no somos tan simples como cree quien nos cuenta cuentos, nos gustaría oír que el boom turístico que tan puntualmente nos favorece en estas fechas, es producto único y consecuencia temporal de las graves crisis políticas que están sufriendo los países competidores, que es una situación coyuntural que podría invertirse y pasar factura por el ensimismamiento y autocomplacencia de disfrutar un éxito aparente sin poner los medios para consolidarlo, sino engañando a la población diciendo lo bueno que soy, lo bien que lo hago y que buen presidente tienen ustedes, que les va a sacar de la crisis regateando con las tasas de despegue y aterrizaje.

 

 

Carlos Castañosa

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