Las disfunciones del Gobierno en funciones

José Manuel Adán Carmona

De acuerdo con los artículos 62 y 101 de la Constitución (CE), “El Gobierno cesa tras la celebración de las elecciones Generales….” “El Gobierno cesante continuara en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno”.

En base a ello se produjeron los Reales Decretos de fechas 21 de Noviembre de 2011, 1742 y 1743 por los que el Rey cesaba al Presidente del Gobierno y a los Ministros de su Gobierno no obstante continuar en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno. La primera consecuencia de esto es que el Gobierno en pleno está cesado. Un Gobierno cesado no puede tomar decisión alguna que no sean las meramente administrativas como son el pago de nóminas de los funcionarios, los pagos de obligaciones reconocidas con fecha anterior a su cese, etc. pero en modo alguno tomar decisiones nuevas. Es decir, solamente lo que proviene de lo actuado con fecha anterior a su cese, así hasta que sea sustituido por el nuevo Gobierno.

Al ser cesado el Gobierno, su actuación es “en funciones” por lo que esta denominación debe ser añadida a cualquier disposición del Gobierno por lo que tanto las antefirmas del Presidente como de sus Ministros debe llevarla.

Otra consecuencia al estar en funciones es que este periodo debe acortarse al máximo por lo que una vez certificados los votos obtenidos en el tiempo máximo de dos semanas debería estar constituidas las Cortes y nombrado el nuevo Gobierno. Si este periodo se dilata entorpece la labor administrativa del nuevo Gobierno por lo que debe ser muy escrupuloso a la hora de elaborar Reales Decretos, Ordenes Ministeriales, Resoluciones etc, que en mi opinión en caso de Reales Decretos, el Rey puede rechazar al tratarse de un Gobierno cesado.

Sin embargo, este Gobierno ha abusado y esta abusando de unas competencias que no tiene, al estar cesado.

El haberse producido en las ultimas elecciones un resultado claro por conllevar una mayoría absoluta no empece lo que hubiera sido distinto en el caso de haberse obtenido unos resultados mas ajustados que todavía pudieran obstaculizar quien debería ser nombrado Presidente del Gobierno. En ambos casos, el Presidente del Gobierno o sus Ministros en caso de tener que asistir a una conferencia internacional, debería tomar nota y transmitir la información al nuevo Gobierno. En el caso actual de mayoría absoluta debería llevar la opinión del Presidente entrante.

Sin embargo este Gobierno ha sido capaz con posterioridad al 21 de Noviembre de promulgar Reales Decretos-ley, Reales Decretos, Ordenes Ministeriales, Resoluciones, conceder Subvenciones e incluso conceder indultos. En algunos casos llamativos y cargados de sentido político como el Alfredo Sáenz, Consejero del Santander y que sin ningún atisbo de recelo personal, ya escribí en otro articulo, “La labor del Gobernador ha sido cuestionada incluso desde la inspección del Banco por la permanencia de directivos en entidades financieras condenados por el Tribual Supremo, a pesar de la legislación bancaria que castiga con la separación del cargo a ejecutivos condenados,” sobre la improcedencia de mantenerlo en su puesto en aras de la transparencia y la legalidad que debe reinar en los gestores de las entidades financieras para la credibilidad del Sistema.

Entiendo que el Rey debió y pudo rechazar este indulto (Art 62 CE “Corresponde al Rey, entre otras” “ejercer el derecho de gracia con arreglo a la Ley”) al ser presentado por un Gobierno cesado.

Además de los Reales Decretos el Gobierno ha realizado:

  • Nombramientos de libre designación, que por ética debería haber dejado al próximo Gobierno.
  • Concedido Subvenciones: Son llamativas las del Ministerio de Cultura, aunque entendibles por lo que dicho Ministerio denomina “Cultura” (BOE 7 de Diciembre del Ministerio de Cultura importe 11.723.649 a películas (entre otras): “Tensión Sexual” 2 Subvenciones 800.000 Euros; “El Corredor nocturno”: 3 Subvenciones 760.000 Euros) y que debería hacer meditar a los gestores de este departamento.
  • Viajes internacionales por miembros del Gobierno cesado sin ninguna utilidad para sus departamentos (Ministras de Cultura, Economía y Hacienda).

Esto no solo es inapropiado dentro de los actuales márgenes presupuestarios para corrección del déficit sino que quiebra simplemente el sentido común.

La obra de Paul Dukas “El aprendiz de brujo”, el aprendiz que sin tener permiso hechiza una escoba para ayudarle a cargar agua es una hipérbole de lo que este Gobierno en funciones está realizando.

 

 

José Manuel Adán Carmona

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