Las cajas de ahorro, el freno político

CajacanariasLas Cajas de Ahorros, a las que se les han ido cayendo apellidos desde su inicio como “Monte de Piedad” a medida que el poder político ha ido aupándose en ellas hasta lograr que ninguna de las que conozco estén presididas por técnicos en el negocio bancario, son en mi opinión un anacronismo que debería desaparecer. Esto es compartido por muchos analistas, pero en tanto sirvan de correa de transmisión de la financiación de los partidos políticos, las Cajas no se convertirán en Bancos.

Sin embargo, en época de crisis financiera como la actual, sería el momento adecuado, en un primer momento mediante fusiones por absorciones sin tener en cuenta la “regionalización” sino la viabilidad económica de las mismas y en una etapa posterior mediante el paso a Sociedades Anónimas lo que les permitiría convertirlas en Bancos. Aún cuando fusiones han existido, también han aparecido nuevas Cajas.

Las Cajas se crean para: fomentar el ahorro de las familias, extender los servicios financieros a todos los ciudadanos, favorecer el desarrollo económico de los territorios locales, provinciales o regionales además de realizar una importante obra social (objetivo no incluido en sus inicios). Dichos objetivos, en mi opinión no siguen siendo válidos. Bancos y Cajas compiten para atraer el ahorro de las familias y estas se dirigen a quien le ofrezca mejores condiciones sin distinguir entre Banco o Caja ;los servicios financieros están extendidos por todo el país además de poder utilizar la tecnología de Internet; el desarrollo económico de los territorios locales, provinciales o regionales lo realizan los Bancos de Inversión además de los tradicionales, y la obra social la realizan también toda la banca aún cuando es más una labor de la Administración Pública.

Sin embargo las ayudas a las Cajas no cesan. El 29 de Diciembre último se publicó una Orden del Ministerio de Economía y Hacienda por la que se disminuían las aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos de las Cajas de Ahorros: 1por mil de la base de cálculo en lugar de 2 por mil de la misma base que regía hasta entonces. La razón expuesta para esta disminución es la consideración de que el Fondo tiene ahora una cuantía suficiente. Realmente cuando las Cajas están teniendo graves problemas es difícil entender esta disminución en el citado Fondo. Se entiende mejor desde el punto de vista de facilitar mayor liquidez a estas entidades financieras.

Pero no hay que obviar ante quien responden los consejeros y presidentes de las Cajas, en mi opinión punto crucial en nuestra época de la razón principal, una vez invalidados sus objetivos, por la que deben transformarse en Bancos y responder ante sus accionistas. Y no debe ser suficiente el tratar de equiparar “acciones” de una sociedad anónima con las posibles “cuotas de participación” de una Caja.

Están previstas por ahora ocho fusiones con objeto de reducir en un tercio el número de Cajas en el plazo de un año. Las fusiones intentarán sanear su situación a base fundamentalmente de nutrirse del Fondo de Reestructuración Ordenado Bancario (FROB), que prevé 90.000 millones de euros y está a la espera del placet de la Comisión Europea.

El Ministerio de Economía y Hacienda junto con el Banco de España deberían planificar una estrategia que finalizase con la transformación de las Cajas en Bancos. Pero no parece que sea el caso. El Banco de España está actuando sin una planificación a largo plazo y las Cajas en apuros intentan unirse a las más solventes y disponer del FROB, redimensionarse y continuar su camino, hasta una nueva crisis, ya que la falta de respuesta de sus dirigentes así se lo permite.

Parece ser que por ahora la idea es solo realizar la fusión por absorción de las cajas en apuros . Esto topa con las trabas que ponen continuamente los políticos autonómicos que en modo alguno rechazan no tener poder para la consiguiente financiación de sus partidos , lo que va en detrimento de la lógica económica y específicamente de la financiera.

En los procesos de negociación en las fusiones el Banco de España debe estar vigilante y servir más como órgano informador y garante de los estados financieros de las Cajas, pero no debe inmiscuirse en los procesos de negociación de las mismas que debe recaer en los órganos gestores de las Cajas.

El proceso que debería finalizar en la transformación de Cajas en Bancos solo llegará hasta la fusión de las entidades más eficaces con las menos, y esta transformación no se realizará por el inmenso poder de los partidos políticos que anteponen, como siempre su interés partidista al interés general, lo que no deja de ser un freno político.

José Manuel Adán Carmona

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

 

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