Lana del Rey: ‘Born to die’

Lana del ReyLuisen Ramos

Es difícil que esta semana visites cualquier página en la que se hable de música y no te encuentres a esta señorita. Así que aquí también la tenemos, y con mucho gusto.

Desde que Amy Winehouse se fuera la opinión musical general parece necesitar llenar ese hueco tan grande que dejó y en este sentido ha habido suerte, ya que han aparecido gente dispuesta a superar ese vacío y aquí tenemos calidad.

Pocas veces se ha visto un ascenso tan meteórico de alguien “desconocido” (su primer disco fue olvidado) en el mundo de la música al prácticamente el olimpo de las musas. Esto ha pasado recientemente con la americana Lana del Rey.

Que esto suceda es quizá más fácil si tienes una familia poderosa y una discográfica dispuesta a hacer de ti un icono. Pero en el momento de lanzar lo que fue el primer aperitivo en forma de canción de lo que vendría en su disco -Video Games-, algo parecía intuir que se nos venía encima un disco, que iba a respirar, muy buen gusto musical. La canción es una balada sobre el desamor que consiguió colocarse en el TOP 5 de iTunes a las horas de ser lanzado.

No exenta de acusación de plagio por ella (parece que o es una estrategia de marketing o simplemente que se toman las influencias muy en serio) dejó al público muy pendiente de todo alrededor de esta chica. Después, campaña publicitaria, portada en revistas, algunos vídeos de actuaciones y videoclips y ya tenemos aquí el disco.

Estamos ante un álbum de pop, con una realización musical que va desde los típicos sonidos de su género, pero también con instrumentos clásicos como violines, arpa, piano y samples de sonidos, junto con elementos de la electrónica acercándolo al trip-hop. Esta mezcla de sonidos es la que hace que cuando lo escuchas por primera vez sientas que tiene algo especial. La voz de Lana tiene mucho encanto y sabe ser misteriosa, junto con el registro grave que es el que más utiliza, genera un ambiente muy sugerente y personal.

El disco abre con Born to die, tema que bautiza el disco y que abandera la producción, ya que es el primer single que se ha presentado de forma oficial. Una oda a la fugacidad de la vida y también a la música de cuerda ya que un cuarteto de cuerda la acompaña durante los casi cinco minutos que dura la canción.

Off the Races es quizá la más cercana al género del trip-hop, una base que permite que cante casi rapeando. En la misma línea que Blue Jeans, pero ésta algo más melodiosa. Otras que se encuentran en la misma sintonía son Diet Mountain Dew y National Anthem. Estas son quizá las menos llamativas del disco, ya que no disfrutamos de ese ambiente que Lana sabe crear con las composiciones más reposadas.

Entre estas canciones rítmicas encontramos el resto de canciones ligeramente distintas para conseguir que no se nos acostumbre el oído y no pensemos que todas las canciones son casi iguales. Así tenemos Carmen, Million Dollar Man y Summertime Sadness y su parecida Dark Paradise. Estaría dentro de este grupo Radio que es, junto con SummertimeSadness de las mejores de las canciones que no se habían escuchado previa la salida del disco.

El disco lo cierra This is what makes us girls, un canto al género femenino que empieza de menos a más pero que repite la fórmula de base con estribillo repetitivo.

Por tanto,  un buen disco con algunos temas que son grandiosos y otros no tanto, que hacen que el conjunto no brille tanto como sí que lo hacen algunas canciones. Y como producto de marketing como se la tacha, es muy bueno. No tenemos más que mirar en nuestro propio país lo que generamos para darnos cuenta de que Lana es radicalmente distinta.

Ahora queda ver si tiene suficientes tablas para defender lo que ha hecho en el estudio frente al público. El disco salió ayer a la venta y se puede conseguir en los canales habituales. Destaca la versión especial de iTunes  con 3 temas exclusivos y 2 vídeoclips.

 

 

Luisen Ramos

@Luisen

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