Lady Bluebeard, la viuda negra

Lady  BluebeardSe la relacionó sentimentalmente con más de cuarenta hombres y contrajo matrimonio con dos de ellos. Todos tuvieron algo en común: fueron víctimas de ‘la viuda negra’ de Noruega.

No era una mujer particularmente atractiva, pero al parecer tenía una personalidad y una capacidad de mentir tan sorprendente que no le fue difícil conocer a más de cuarenta hombres que terminaron bajo tierra, enterrados por ella misma.

Su nombre real era Belle Gunnes y nació en Selbu –Noruega- en 1859. A los 24 años y tras contraer matrimonio con Mads Sorenson, la pareja se trasladó a Estados Unidos para establecerse en una granja de Chicago y formar una familia. Belle y Mads adoptaron a tres niños – Jennie, Mirthle y Lucy- de los que tendría que encargarse Belle ya que Mads murió unos años después de llegar a Norteamérica.

Un incendio en la granja y otro posterior en un negocio de pastelería montado por la propia Belle la obligaron a trasladarse con sus hijos a Indiana con el dinero que cobró del seguro después de que se produjeran estos accidentes. En Indiana conoció a otro noruego, Peter Gunnes, con el que contrajo matrimonio, adquiriendo el apellido con el que pasaría a ser conocida desde entonces.  ‘Casualmente’, Peter también falleció al tropezar en un estanque y Belle fue indemnizada por este accidente. Aquellas dos muertes –aparentemente fortuitas- habían sido el comienzo de su carrera criminal.

A partir de entonces Belle Gunner se convirtió en una ladrona inteligente y una asesina despiadada. Utilizaba los anuncios en el periódico para atraer a hombres solteros y solventes a los que asesinaba con crueldad para quedarse con sus bienes. Eran en su mayoría hombres sin familia, solitarios y deseosos de invertir sus ahorros en un proyecto de familia, con esposa fiel e hijos. Una estampa idílica que Belle sabía vender muy bien a través de las cartas que se intercambiaba con sus víctimas antes del cara a cara, un encuentro que siempre acababa de forma fatídica.

Belle Gunner asesinaba a sus víctimas sin piedad. A veces las mataba a hachazos y otras, más sutilmente, las envenenaba. Pero los hombres que acudían a verla con la esperanza de comenzar una nueva vida familiar siempre acababan de la misma manera: descuartizados y enterrados en un solar propiedad de ‘la viuda negra’.

Lo que no esperaba ‘Lady Bluebeard’ –apodo por el que se la conocía- es que el hermano de una de sus víctimas llevara hasta el final la investigación de su desaparición. Asle Helgelien estaba convencido de que encontraría a su hermano Andrew, vivo o muerto. Durante esos días de búsqueda la granja de Belle ardió. La asesina y sus tres hijos fueron devorados por las llamas junto al resto de la casa. Después del incidente comenzaron las excavaciones en los terrenos de la granja: el cuerpo de Andrew Helgelien apareció descuartizado junto a otros 28 cadáveres.

Roy Lamphere, un empleado ocasional en la granja, fue declarado culpable del incendio. Ya en la cárcel confesó que había quemado la granja por celos y que, junto a ‘Lady Bluebeard’ había sido el autor de la muerte de 42 personas.

 

 

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