‘La reina del azúcar’

La reina del azúcar

La reina del azúcar

Una historia repleta de subtramas que puede cambiar la historia de dos países

Para evitar un conflicto armado entre España y Marruecos es necesario encontrar el documento original del Tratado de Límites, una misión de la que tendrá que encargarse el comandante Fonseca. Pero por el momento, lo único que ha aparecido en lo sótanos del archivo militar de Melilla es el diario de La reina del azúcar, una carismática mujer que a comienzos del siglo XX comenzó a erigir un imperio industrial entre tensiones políticas y truculentos secretos familiares.

Dolores García Ruíz conquista Melilla con ‘La reina del azúcar’

Ésta es una de esas novelas que combinan con destreza varios géneros para ir hilando una historia repleta de subtramas en la que todo tiene que quedar perfectamente hilado. La reina del azúcar es una historia narrada en dos planos, el del pasado y el del presente, si bien uno simplemente sirve como sustento del otro.

La vida de Inés Belmonte, contenida en su diario, es la que verdaderamente interesa, mientras que lo que ocurre en el presente no es más que el pretexto para ir haciendo avanzar esa historia en el pasado. Una historia marcada por la necesidad, por una dramática historia de amor con el doctor Eduardo Vidal, por las guerras del Rif, la necesidad, la creación de un gran matriarcado, el desastre de Annual y en definitiva la consolidación de un nombre, el de una de las mujeres más influyentes de Melilla, en una época de tensiones entre España y Marruecos.

Por su historia y su impecable ambientación, La reina del azúcar es una novela atractiva que destaca por su meticuloso trabajo de campo y que traslada al lector a una ciudad y a una época en la que las tensiones sociales se traducen perfectamente en esa tensión narrativa inundada de personajes y tramas alternativas que le dan mucho color a la historia central.

El Ilustrador 

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