La prescindible Ley de Economía Sostenible

Torre de dadosEinstein decía que “en tiempos de crisis  solo la imaginación es más importante que el conocimiento”, lo que parece que ha prendido en las ideas del equipo económico que nos gobierna; así un día se anuncia que subirá el IRPF y habrá congelación de salarios de los empleados públicos, al siguiente son los impuestos especiales los que recogerán los incrementos de los tipos impositivos y más adelante es el IVA  el que parece que aumentará su tipo medio del 16% al 18%.

Como vemos imaginación no falta. Así lo penúltimo conocido es la necesidad de compensar el déficit que al final de año puede superar el 12% del PIB, por lo que para  recaudar 19.000 millones de euros  habrá que: incrementar los impuestos especiales (fundamentalmente el de hidrocarburos, 3.000 millones), suprimir la deducción de 400 Euros (aportaría 5.000 millones), incrementar el impuesto sobre plusvalías (1.000 millones) y el aumento  citado del IVA (por el que se estima recaudar 10.000 millones  más). Probablemente  a lo largo del próximo año  se incremente el recibo de la luz, para recortar el déficit tarifario de las eléctricas y se cree un impuesto de ecológico, ya de moda en algunos países europeos. Todo ello acompañado de la Ley de Economía Sostenible (LES), último hallazgo de la política imaginativa a corto plazo.

El incremento tributario tendrá efectos negativos sobre las empresas y particulares  produciendo grandes bolsas de fraude sobre todo en el IVA.
En cuanto a la futura  LES (solo es conocido el anteproyecto), considera la denominada “sostenibilidad” (palabra no incluida en el DRAE) apoyada en tres bases: económica (para impulsar el crecimiento), social (para mejora de la  educación e innovación)  y ambiental (mediante iniciativas de una gestión responsable de los recursos naturales  y de crecimiento bajo en carbono).
La base económica incluye  medidas para incrementar la competitividad empresarial y la productividad,  a través de medidas de agilización de los trámites de creación de empresas, y constitución de sociedades, lo que no tiene relación alguna con la productividad  ni competitividad de la empresa si no con su nacimiento. Por otra parte incluye en este capítulo medidas tendentes al acortamiento de plazos de pago por parte de las Administraciones Públicas. Tampoco se relaciona el pronto pago de las Administraciones con la competitividad empresarial, además de que ya está estipulado en la Ley General Presupuestaria y  sería suficiente su modificación. Dentro de este  apartado se integra el apoyo a la internacionalización por lo que considera que para el apoyo a una empresa en el exterior hay que detectar que exista un “interés nacional” que revierta en beneficio  para las empresas y economía españolas. Esta parte indica un dirigismo susceptible de favorecer a determinadas empresas ya que  la medición del “interés nacional” no parece que se adecue a Dadosmedidas objetivas.
La reorientación de la actividad constructora hacia actividades de rehabilitación y renovación urbana  con objeto de potenciar la incorporación de nuevas tecnologías a las edificaciones se considera loable pero insuficiente.

La vertiente social en cuanto a la mejora en la educación  establece principios para reforzar el sistema de formación profesional, aprendizaje de idiomas y de nuevas tecnologías,  mejor evaluación del sistema universitario y en cuanto a la innovación señala los principios orientadores de las Administraciones (fomentar la investigación,  reforzar la colaboración público –privada, fomentar la I+D+i, agilización de los trámites de gestión de patentes). Esto es una relación de lugares comunes en los que no se vislumbra la convergencia hacia la eficiencia.
La base ambiental  fija metas ambiciosas  las fundamentales:20% de energía  renovable y 20% de ahorro energético (no se señala en cuanto tiempo se deben  lograr esos objetivos). Teniendo en cuenta el coste de las renovables que triplica el de la energía nuclear  supondrá una carga empresarial importante.
Para potenciar lo anterior  se crea el Fondo para la Economía Sostenible  a cargo del ICO (10.000millones) y del sector privado, del que se espera que aporte una cantidad igual. Además de otras medidas fiscales entre las que destacan la desaparición de la deducción por inversión vivienda con objeto de reactivar el alquiler y otras de menor calado.
Esta ley (anteproyecto) parece recordar la Ley de  acompañamiento  de los Presupuestos  anual donde se ubica lo transitorio e innecesario  que no  tiene consistencia para encuadrarlo en una ley específica. En este caso no se encuentra un objetivo definido si no varios retales de actividad económica sin una dirección común que además se desea que sea sufragado al 50% por el sector privado.

En contra de lo pensado por Einstein, en  el campo económico y en la situación de crisis en que nos encontramos es más recomendable  el conocimiento que la imaginación por lo que hay reconocer cual es el problema que nos afecta y que nos ha llevado a la situación actual, trazar un plan estratégico para hallar la solución, lo que requiere la participación de los expertos en economía junto a los empresarios y poderes públicos  y dejar la imaginación a un lado con propuestas que duran  lo que tardan en publicarse.

 

José Manuel Adán Carmona
Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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