La Lanza de Longino

Jesús y la lanzaJunto al Santo Grial, es una de las reliquias más codiciadas del cristianismo ya que, al parecer, su punta estuvo impregnada con la sangre de Cristo. Según las leyendas, la Lanza de Longino pasó por las manos de poderosos protagonistas de la Historia tales como el mísmiso Adolf Hitler.

A partir del siglo IV las reliquias del cristianismo comienzan a convertirse en verdaderos objetos de valor. Hasta entonces, habían pasado un poco desapercibidas, pero el apogeo religioso y la trascendencia de las cruzadas, las convirtió en verdaderos tesoros. A todo esto hay que sumar la importancia de las leyendas que se fueron generando en torno a estos objetos a los que se les atribuía propiedades un tanto especiales.

La Lanza de Longino no tardaría en convertirse en uno de estos codiciados tesoros del cristianismo. Al parecer, fue la lanza con la que un tal Cayo Casio Longino -centurión romano- atravesó el cuerpo de Jesús crucificado, provocándole una herida en el costado para cerciorarse de que estaba muerto: al instante, salió sangre y agua -símbolos que representan el Bautismo y la Eucaristía- que, derramándose sobre el centurión, le curaron de la casi ceguera total que padecía.

Desde entonces aquel objeto tuvo algo de ‘milagroso’, y la fe cristiana terminaría convirtiéndolo en una reliquia, también conocida como la Lanza Sagrada, la Lanza de Cristo o la Lanza del Destino. Pero la lanza ya tenía una historia pasada importante: había sido forjada muchas décadas antes por el profeta Fileas y había pasado por las manos de los patriarcas cristianos hasta llegar a los evangelios, donde comienza su historia ‘oficial’.

Y más allá de los evangelios, la Lanza de Longino también desarrolló varias historias paralelas, hasta el punto de que en la actualidad existen cuatro lanzas sagradas censadas y reconocidas como reliquias: una en el Vaticano -la más famosa-, otra en París, otra en Viena y una más en Cracovia. Estas lanzas han tomado partido en numerosas batallas y han estado en manos de grandes personalidades de la Historia, tales como Carlomagno, Barbarroja o Hitler. Y es que, más allá de sus supuestas propiedades sobrenaturales, la Lanza de Longino se convirtió en un símbolo de poder y de fuerza por eso de que había sido impregnada con la sangre de Cristo en la cruz.

Con posterioridad, las leyendas y la literatura la transformaron en un objeto cargado de esoterismo. El periodista Trevor Ravenscroft publicó en 1973 un bestseller titulado La lanza del Destinoen el que aseguraba que Adolf Hitler había provocado la II Guerra Mundial con el objetivo de hacerse con la reliquia que estaba en Viena -y que de hecho trasladó a Nüremberg tras la ocupación de Austria- y en la que el dictador habría encontrado el origen de la fundación de los caballeros teutones, de los que, al parecer, surgía su inspiración de la idea de nacionalsocialismo y su vocación militar.

De todas estas elucubraciones, teorías de conspiración y fuerzas esotéricas, hoy quedan un sinfín de relatos literarios, algunos cómics, varias referencias cinematográficas y hasta una serie de televisión.

 

 

 

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