La fuerza invisible de Mónica Nieto

El poder de la menteEn la década de los 80 una niña extremeña revolucionaría los estudios paranormales a nivel nacional con sus poderes para interactuar con la materia a través de su mente.

Tenía por entonces 15 años y era una niña cacereña como cualquier otra salvo por una excepcional capacidad: doblar objetos con la mente. Al parecer, cuando Mónica tenía tan sólo cinco años, su madre le había mostrado por televisión un programa en el que aparecía el famoso doblador de cucharas Uri Séller y había alentado a la niña a que hiciera lo mismo y sorprendentemente la niña demostró que también tenía esa capacidad. Lo mantuvo durante muchos años en secreto, mostrándolo sólo a familiares y amigos muy cercanos, pero la noticia terminó por llegar a oídos de la Sociedad Española de Investigación Científica del Fenómeno Paranormal, que desarrolló un complejo programa de pruebas para estudiar los poderes de Mónica.

Los experimentos se llevaron a cabo en el Hospital de Cáceres y se requirió la participación de profesionales de diferentes disciplinas. Incluso se contó con la presencia de un notario que certificara la validez de las pruebas realizadas.

La quinceañera Mónica demostró que, efectivamente, en más del 65 por ciento de los casos era capaz de doblar metales –de diferente tamaño y dureza- únicamente visualizando en su mente el resultado final. De esta manera, no sólo era capaz de doblar los objetos sino que en tres de cada cuatro intentos válidos, conseguía darles la forma deseada e incluso devolverlos a su posición inicial. Los “poderes” de Mónica Nieto eran capaz de atravesar incluso los depósitos cerrados de cristal en los que se colocaban los objetos metálicos para que la niña les diera forma. Estas pruebas hicieron intuir que la niña podía realizar otro tipo de prodigios con su mente como adivinar el dibujo que se encontraba en el interior de una caja opaca y reproducirlo con exactitud en otro papel en más de un 90 por ciento de las pruebas realizadas.

Con estas extraordinarias capacidades, no es de extrañar que pronto los investigadores menos rigurosos quisieran sacar beneficios exhibiendo a Mónica por los medios de comunicación, algo a lo que la niña se negó y que provocó, además, que dejara de participar en nuevas investigaciones al respecto.

Mónica Nieto, que al parecer sigue conservando estos “poderes” tan particulares, nunca ha querido convertirse en un objeto mediático y es por eso que después de lo sucedido en la década de los 80 no ha vuelto a pronunciarse acerca de sus capacidades telequinésicas, extraordinarias para unos y ridículas para otro tanto.

 

 

 

 

 

 

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