La enfermera que buscaba el éxito

Genene JonesGenene Jones intoxicaba a los bebés para lograr el reconocimiento profesional salvándoles la vida. Pero no siempre lo conseguía.

Se estima que cerca de 46 bebés pudieron perder la vida en manos de esta enfermera, considerada por algunos de sus empleadores como una trabajadora excepcional en su campo. Claro que Jones tenía un ‘truco’ para aparentar ser una gran enfermera: intoxicar primero a sus víctimas sanas y luego salvarles la vida.

El plan no siempre daba resultado y, en muchas ocasiones, los pequeños morían como consecuencia de los químicos que Jones les iba inyectando. Así, unos años después de su ingreso como enfermera voluntaria en el Bexar County Medical Center Hospital –San Antonio, Texas- el centro se dio cuenta de que las muertes infantiles habían aumentado notablemente. Un estudio más detallado de las estadísticas reflejaba que los porcentajes se habían incrementado a raíz de la contratación de Genene Jones, por lo que la enfermera fue puesta en el punto mira y se iniciaron las investigaciones en torno a su trabajo en el hospital.

Casualmente, por esta época Jones decide cambiar de empleo y trasladarse a un centro privado. En 1982, la enfermera comienza a trabajar en la Kerr County Clinic, donde vuelve a poner en marcha su particular estrategia de ‘salvación’ para cubrirse de elogios. Tanto es así que la propia administración de la clínica llega a pensar que Jones, en su anterior trabajo, había sido infravalorada por su condición de mujer.

Pero la historia se vuelve a repetir y, el número de bebes muertos en el nuevo centro de trabajo se incrementa. Las autoridades siguen de cerca todos los movimientos de la enfermera Jones que, finalmente en 1983 es acusada de asesinato en primer grado por la utilización de un relajante muscular en un bebé, provocándole la muerte. Más tarde se le imputa otro delito similar, en esta ocasión relacionado con la utilización de un anticoagulante.

Genene Jones ingresa en prisión en 1987, cumpliendo una condena de 99 años que, como consecuencia de la reforma penal del Estado, podría verse interrumpida en 2017. Con todo, nunca se destaparon los múltiples crímenes que la enfermera llevó a cabo y la Kerr County Clinic, interesada en mantener su imagen y su estatus, destruyó gran parte de la documentación que podría haber servido para esclarecer muchas otras muertes.

 

 

El Ilustrador

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