La economía de la eurozona: un vehículo con varios volantes

José Manuel Adán

Los países de la eurozona tienen estructuras económicas distintas y los embates actuales de falta de liquidez y aumento enorme de la deuda pública que están llevando a algunos al borde de la quiebra, aun a pesar del antiguo recitado en las facultades de Economía “un estado no puede quebrar”, están produciendo daños irreparables que cada país afronta como puede.

Así, por ahora los más afectados son Grecia, Portugal, Irlanda, Italia, España, y Francia (también podríamos incluir en este grupo a Bélgica). Sin embargo Luxemburgo, Alemania, Holanda y los países nórdicos, que han utilizado la regla de guardar lo que se tiene y fortalecer su economía con las exportaciones están capeando bien este vendaval e incluso con crecimiento aun cuando moderado.

¿Como se puede solucionar este fenómeno al parecer  imparable, en el que cada día cuesta a España tener que financiar cerca de 600 millones de Euros cuando creíamos que la entrada en el selecto club del Euro era la panacea y defensa de nuestra economía? Ha bastado que un solo país, pequeño pero desordenado, que no debió integrarse nunca en el Euro, Grecia, no sepa que deuda tiene realmente y cuando se le intenta ayudar el país hace caso omiso a la órdenes que le exige el prestamista y una vez gastado el dinero, vuelve a solicitar un nuevo préstamo, sabiendo de antemano que por su anarquía financiera, económica y social traducida en falta de crecimiento económico, este país no va a devolver la deuda.

Si miramos a Portugal, en otra escala, tampoco el prestamista tiene confianza en que la economía pueda arrancar para generar el crecimiento necesario que fuercen los ingresos que permitan devolver la deuda. Irlanda e Italia, podrían seguir el mismo camino. ¿Y en España? No se han llevado a cabo las reformas en profundidad suficientes para generar el empleo y ya muy conocidas, reforma financiera, laboral, del gasto de las CC.AA (hasta ahora incompleta), ¿y qué se deduce de todo esto? Si verdaderamente queremos comenzar a dar la vuelta a este vendaval económico, lo primero y fundamental es el establecimiento de una política fiscal única para toda la eurozona con poderes de coordinación y coercitivos a los países que no cumplan incluso con la expulsión de la zona euro. Estos países podrían utilizar la política monetaria con la depreciación de sus monedas. Los que resten en el club tendría la confianza de los mercados y podría ir reactivándose poco a poco la economía.

Por ahora, en nuestro país, no solo tendremos que ir acompañados del 20% de paro sino de una deuda que cada vez se hace más insoportable por lo que la reducción del gasto público es esencial. Sin duda el futuro se debe instalar en una política fiscal común de la Eurozona con un solo ministro de finanzas Ahora puede parecer algo extraordinario, pero las nuevas reglas lo exigirán.

Sin embargo, España, no acaba de hacer sus deberes. Es absurdo realizar el esfuerzo financiero de pedir prestado los aproximadamente 600 millones de euros diarios para ser despilfarrados a continuación en subvenciones inútiles e incomprensibles, incluso fuera de nuestras fronteras, ni siquiera desde el punto de vista de la captación electoral de votos. El poder del BOE es inmenso en manos del Gobierno y este debe gestionar los recursos prestados de forma que ayuden a generar reducción del paro. Lo contrario de lo que hemos visto por los diversos ministerios en el mes de Agosto.

La vuelta al impuesto Patrimonio sin una previa coordinación con la oposición que lo puede hacer desaparecer en unos meses, es otra de las acciones sin rumbo uniforme, que maneja este Gobierno del absurdo.

En mi opinión, la llevanza de una única política fiscal con un ministro que coordine las haciendas de la eurozona es el comienzo de la solución. No puede dirigirse un vehiculo con varios volantes.

Es necesario tener en cuenta que todas las estrategias de ayuda se deben basar en el inicio de la recuperación económica del país. Si esto no es así, es imposible que el país pueda pagar su deuda. El país se ira hundiendo poco a poco por la carga de sus deudas.

No vale pues el aserto, en el caso de España de que el ratio deuda /PIB es inferior al de Italia, UK o Francia, porque las capacidades de endeudamiento tiene relación con las capacidades de devolver esa deuda y si el país se encuentra en recesión o con crecimiento inferior del 1% ¿cómo va a devolver la deuda? Así Italia que tiene un ratio mayor de endeudamiento pero una tasa de empleo inferior a la mitad de la española podría devolver la deuda con mayor facilidad que España.

El problema que se plantea es de falta de confianza de la eurozona y el comienzo de adquisición de la confianza debe basarse en la instalación de un política fiscal común para esta zona, con un solo ministro de finanzas que coordine y tenga poderes coercitivos para los países que se desvíen de esa política, en los casos que se establezcan, será la forma de fortalecer el euro.

 

 

 

 

 

José Manuel Adán

Economista

Inspector de Finanzas del Estado.

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