La boda griega

Euro GreciaA pesar de que el artículo 125 del Tratado de Lisboa señala que la Unión no asumirá ni responderá de los compromisos de los Gobiernos centrales de los Estados Miembros y los Estados Miembros no asumirán ni responderán de los compromisos de los Gobiernos centrales de otro Estado Miembro, ha tenido que realizarse un pacto.

Dicho pacto se ha realizado entre el Gobierno griego, el resto de países de la Unión Monetaria y el Fondo Monetario Internacional, invitado a la fuerza ya que por una parte el BCE no deseaba su intervención para poder resolver solo el problema europeo y por otra tampoco el FMI no deseaba ir a esa boda, finalmente invitado a la fuerza ha tenido que sufragar gran parte del regalo 30.000 millones de los 110.000 millones de euros.

Entre los invitados forzosos a dicho acto litúrgico, y de acuerdo con la importancia dentro del BCE, España tiene que aportar 10.000 millones, casi el 10% de lo acordado en tres años y aún cuando algunas de nuestras autoridades económicas consideran que la emisión de deuda para financiar dicho préstamo, es un buen negocio, debido a que nos endeudaremos al 4% pero recibiremos el 5% sin tener en cuenta que en la actualidad incluso los matrimonios que parecen mejor avenidos se divorcian, lo que supondría en nuestro caso el impago de la deuda griega, siendo esto grave, el impago de los 10.000 millones que prestaremos a Grecia, lo es más debido a las exigencias impuestas al Gobierno Griego que independientemente de su cumplimiento, serian parejas a las que se impondrían a España. Sin embargo a los 50.000 millones necesarios para rebajar nuestro déficit del 15% (actual) al 3% en 2013, se unirán los 10.000 prestados a los griegos, que no computa como déficit (salvo los gastos financieros) a no ser que Grecia no pague.

Como resultado de la lección, nuestras autoridades, como única medida elaboran el denominado “Acuerdo de racionalización del sector público empresarial” que fundamentalmente se centra en la fusión de empresas públicas (17 en Patrimonio, 5 en SEPI y 2 en Fomento) y la reducción de Consejeros. En total se estima un ahorro de 16 millones de euros anuales, como se ve un verdadero plan de ajuste, ya de los 50.000 millones solo tendremos que realizar un pequeño esfuerzo de reducción de 49.986 millones, hasta 2013 y si los novios se divorcian la factura se elevará a 59.986 millones. Es realmente sorprendente que no se tomen medidas correctoras del gasto público que se saben son impopulares pero indispensables. Así, aún cuando el acuerdo antes citado hubiese llevado consigo la desaparición de diversos ministerios (Igualdad: 78 millones de euros, Vivienda: 1.500 millones de Euros y Educación: 3.200 millones de euros) solo se habría ahorrado menos de 4.500 millones de euros, lo que da idea de la magnitud del recorte presupuestario que es necesario realizar, ineludiblemente junto a las Comunidades Autónomas y Entes Locales. Sin embargo seguimos en la dirección opuesta, el número de empleados públicos de las Comunidades Autónomas, según la última Encuesta de Población Activa, ha aumentado en 82.200 personas. Por ahora seguimos de boda, larga vida a los novios.

 

 

José Manuel Adán Carmona

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.