La Bestia Negra de Exmoor

Gato de ExmoorDurante los años sesenta, en los condados británicos de Exmoor y Somerset, comenzó a circular el rumor de que una enorme bestia de color ceniza y aspecto felino se dedicaba a atacar a los rebaños durante la noche. Y así nacía la leyenda de los gatos gigantes de Inglaterra.

Encontrarse con una especie de pantera feroz en mitad de un páramo británico no es algo muy común. Sin embargo, durante algunos años y especialmente en la década de los sesenta, hubo ciertas localidades inglesas que vivieron bajo el temor de la amenaza de estos felinos nocturnos.

Los “Alien Big Cats”, nombre con el que se conoció a estos felinos, fueron los principales acusados de los incidentes que se producían durante la noche en estos condados, cuando los rebaños de ovejas eran atacados y despedazados de forma violenta y sanguinaria. Los primeros sospechosos fueron los lobos, pero la forma de desgarrar y descuartizar a las víctimas no podía ser de otro animal más que de un felino, pero de uno extremadamente grande.

Fue bautizado como “La Bestia negra de Exmoor” y había caído prácticamente en el olvido hasta que en 1983 una nueva oleada de “asesinatos” puso en guardia a los vecinos de la zona. Según los datos recavados por las autoridades que condujeron estas investigaciones, algunos aldeanos habían visto merodear por el lugar a un animal de grandes dimensiones, con los ojos verdes y brillantes y el pelo corto, entre marrón y gris ceniza. Tras el análisis exhaustivo de los cadáveres se confirmó que las heridas mortales habían sido causadas por un felino, y ya no quedó ninguna duda cuando fueron descubiertas las primeras huellas. Ahora bien, ¿de dónde procedían aquellos animales?

Las teorías menos factibles apuntan hacia un posible experimento genético con felinos y a la trasmutación como principal causante de una nueva especie de felinos de grandes dimensiones. Pero estas teorías carecen de base científica y han quedado relegadas al plano de lo meramente anecdótico. Y según las explicaciones más plausibles, parece ser que los “mininos” podrían ser la consecuencia directa del cumplimiento de la Ley de libertad de mascotas exóticas en las décadas de los 60 y 70, época en la que muchos animales de la familia de los jaguares -se habían puesto de moda- fueron puestos en libertad sin que se volviera a saber de ellos. Los actuales “gatos gigantes de Inglaterra” -de los que aún existen testimonios en algunos de estos condados- serían la descendencia directa de aquellos otros felinos salvajes.

 

 

 

 

 

 

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