La Afirmación, un acertijo sobre la existencia

La Afrimación, Christopher PriestChristopher Priest utiliza la introspección como pretexto para dejar al descubierto que la negación de la muerte es, en cierto modo, negar que uno ha existido.

En un momento determinado de la novela, esta conclusión aparece reflejada de forma explícita: alcanzar la inmortalidad es negar la muerte y, puesto que la muerte es parte de la vida, vivir para siempre puede ser tan terrorífico como no haber vivido nunca.

En este sentido, la novela que presenta Christopher Priest es una invitación a la reflexión acerca de lo verdaderamente importante de nuestra existencia, que no es una mera cuestión temporal, porque la prolongación de la vida no condiciona el hecho de que hayamos vivido mejor.

Es una obra complicada en tanto que, para conducir al lector por este tipo de meditaciones profundas acerca del ser y el no ser, Priest se inventa una historia paralela dentro de la propia novela en la que relata cómo un escritor a su vez a hecho la narración de su vida. Se trata del mismo personaje en dos universos paralelos en los que las personas, las direcciones y las emociones que determinan su existencia son la mismas pero con distinto nombre. Es como si Priest hubiera tomado al protagonista de su historia y lo hubiera colocado en el medio de dos espejos enfrentados, dejando que las copias de su identidad se fueran sucediendo infinitamente a ambos lados de su reflejo.

Por un lado, la historia matriz: un hombre que ha perdido a su padre, que se acaba de separar de su novia y que se ha quedado sin trabajo. Decide escapar a una casa de campo y empezar a escribir su autobiografía de manera compulsiva. Ante lo tedioso de un texto en el que los recuerdos únicamente tienen un orden cronológico pero no emocional, el protagonista opta por reescribir su historia cambiando los nombres de los personajes y de los lugares.

Aparece así la metahistoria de otro personaje, en un mundo imaginario, que recuerda haber estado escribiendo su historia personal, cambiando el nombre de personajes y lugares que, en esta ocasión, coinciden con los de la historia matriz. Este personaje ha sido el ganador de una lotería para someterse a un tratamiento que le permitirá no envejecer. Su deseo cada vez más dudoso de alcanzar la inmoralidad dará lugar a un debate moral acerca de la verdadera identidad del individuo.

Ahondando en los recuerdos, en la importancia de la memoria y en cómo ésta determina quiénes somos realmente, Priest conduce al lector hacia el origen de su trampa literaria a través de una una novela que se narra a sí misma, reafirmándose en que la inmortalidad no está tanto en lo que nos queda por vivir sino en lo que somos capaces de recordar.

 

 

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