Kalachi: fin del misterio

KalachiSe descubre el origen de las ‘oleadas de sueño’ que afectan a sus habitantes.

Durante mucho tiempo estos episodios han sido el objeto de numerosos estudios, pero hasta ahora todos los resultados no eran más que hipótesis. Ahora, un grupo de científicos ha revelado al fin que no existe nada misterioso detrás de estos llamativos sucesos.

Las minas de uranio soviéticas que pueblan esta región de Kazajistán siempre estuvieron en el punto de mira de todas las investigaciones. Pero el uranio no es el culpable de lo que sucede en Kalachi, donde más de un centenar de vecinos se ha visto afectado por el ‘sueño repentino’. Estos episodios, que comenzaron en 2010 y se intensificaron a partir de 2013, se producían en oleadas y dejaban a los vecinos sumidos en una especie de sueño o desmayo.

Según ha declarado el viceprimer ministro Berdybeck Saparbayev, los estudios desarrollados por el Centro Nuclear de Kazajistán revelan que estas crisis de sueño tiene su origen en la coincidencia de tres aspectos. «Cuando el monóxido de carbono -CO- y los niveles de hidrocarburos -CH- aumentan, el oxígeno baja y produce estos desmayos», ha asegurado Sparabayev en una rueda de prensa durante la que se despejaron todas las dudas acerca de los que acontece en Kalachi.

Al parecer, cada uno de estos componentes estudiados de manera independiente presentaba niveles normales, lo que hizo más complicada la investigación al no existir indicios de que ahí estaba el problema. Sin embargo, al tener en cuenta que los episodios de sueño sólo se producían en determinadas condiciones atmosféricas, los científicos se dieron cuenta de algunas variaciones sospechosas.

Con todo, las minas abandonadas son el origen de estas somnolencias, pero no el uranio. Mientras estaban en funcionamiento, se utilizaron en ellas una gran cantidad de estructuras de madera. Una vez abandonadas, las minas se llenaron de agua y la madera, al contacto con el agua es la que produce el monóxido de carbono que paulatinamente se ha ido filtrando hacia la superficie. Tras el descubrimiento, el Gobierno ha empezado a desalojar a las familias de la zona.

 

 

El Ilustrador

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