Ir más a Davos, aunque no hable inglés

Zapatero en Davos

Los resultados de las cumbres internacionales para el presidente del Gobierno son positivos ya que en primer lugar se entera de lo que pasa en su país y en segundo lugar como sabe que va a ser muy criticado prepara medidas sorprendentes, dentro de un discurso grandilocuente. Así en la del Medio Ambiente lanzó la ya utilizada “la tierra es del viento” y en el Foro Económico Mundial en Davos “España es un país serio?”.

En este caso como respuesta, para hacer frente al mundo económico anglosajón que criticaba la falta de medidas en España, previendo su salida de la zona económica del euro EMU (Economic Monetary Union), debido al elevado déficit cercano al 11,8% en lugar del 3% máximo, que se pospone hasta 2013, basándose en medidas muy livianas de recorte del gasto público en 50.000 millones en 4 años, a las que añade la ampliación de la edad de jubilación hasta los 67 años.

En cuanto al recorte, los gastos futuros que no están comprometidos no se pueden recortar, (teóricamente no existen) por lo que los que están incluidos en el presupuesto de 2010 serán los que tengan más fácil recorte a pesar de haber sido aprobados el 31 de diciembre último. De los de ejercicios futuros, los de personal se estancarán y como los únicos comprometidos son los que se refieren a las inversiones, su recorte resultaría un disparate, debiendo centrarse el mayor recorte en los gastos de funcionamiento no anexos a las inversiones y en las transferencias (subvenciones).
El objetivo de disminuir el déficit hasta el 3% en 2013, se enmarca en un Plan de Acción Inmediata (PAI) para 2010 y un Plan de Austeridad (PA) del 2011 al 2013, de acuerdo con Gobiernos Autónomos y Locales.

El PAI obligará a reducir gastos en los distintos departamentos ministeriales de forma que el total de la reducción ascienda al 0,5% del PIB y la Oferta de Empleo Público se reducirá al 10% de la tasa de reposición de efectivos sin nueva contratación de personal interino.
El PA 2011-2013 se centrará en la reducción del gasto de personal (-0,3% PIB), gastos de funcionamiento (-0,2% PIB) inversiones (-0,5% PIB) y transferencias (subvenciones) y otros gastos (-1,6%). Todo ello desembocará en un Plan de Reestructuración del Gasto Público a aprobar antes del 1 de mayo por lo que el recorte se centrará, en cuanto a 2010, en los siete meses restantes.
Control del déficit público

Para involucrar a las comunidades, se acordará dentro del Consejo de Política Fiscal y Financiera un Acuerdo Marco sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas para lograr un déficit de las Administraciones Públicas del 5,7% que se reduciría hasta el 3% mediante un incremento en los ingresos del 3,7% del PIB (1,9 por impuestos indirectos, 1,5 por directos, y el resto 0,4 se espera recaudar en la lucha contra el fraude), difícilmente alcanzable.
En la otra medida que se baraja, el alargamiento en la edad de jubilación, que tanta demagogia suscita, lo esencial es conocer si con el sistema actual se está en condiciones de poder pagar las pensiones a las que tienen derecho los cotizantes.
El pacto de Toledo dejó claro que las pensiones contributivas deben ser pagadas con lo generado por las cotizaciones de empleados y empleadores, dejando las no contributivas en manos del Estado que las paga graciosamente mediante los Presupuestos Generales del Estado y en algunas comunidades autónomas, en demasía, ya que no tiene lógica equitativa alguna que sean superiores algunas pensiones no contributivas a cualquiera contributiva.

Conocida, de acuerdo con las técnicas en seguros, la pirámide demográfica, la perspectiva del mercado de trabajo y la cuantía de la cotización, habría que decidir si se retrasa la edad de jubilación hasta los 67, o incluso a los 70 años, porque lo principal es acceder a la pensión a la que se tiene derecho después de los años cotizados.
Por ello cuanto a más Davos se acuda mejor, aunque no se hable inglés, al menos iremos aprendiendo poco a poco el significado de “my taylor is rich” y el de la realidad de nuestra economía.

José Manuel Adán Carmona

Economista e Inspector de finanzas del Estado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.