¡Qué poca vergüenza!

AFISCarlos Castañosa

Venderle al profano, y a su buena fe, que la Seguridad es la misma en un AFIS que en un aeropuerto controlado, es una ofensa para el sentido común y un insulto para la inteligencia más elemental.

LAS MENTIRAS DEL A.F.I.S.:

-1ª. Mentira: “El AFIS es un sistema automático, de moderna tecnología que puede sustituir al controlador de aeropuerto…”

No es un “sistema” ni es “automático”. No es “moderno” y no “sustituye” la operación del controlador de torre.

A.F.I.S.: “Servicio de Información de Vuelo de Aeródromo”. Sólo es una rudimentaria comunicación radio, tan antigua como la propia Aviación, mediante la que se informa al piloto de datos muy someros sobre meteorología y posibles tráficos en la zona. No se le “controla” ni se le “autoriza” a nada. Es, simplemente, un “aterriza por tu cuenta”.

-2ª. Mentira: “La Seguridad está garantizada y es la misma en un aeropuerto controlado que en un aeródromo AFIS”.

“Garantizar la Seguridad” es una imprudencia temeraria. Ningún mortal está capacitado para emitir semejante utopía, propia de una divinidad instalada en el Olimpo.

Venderle al profano, y a su buena fe, que la Seguridad es la misma en un AFIS que en un aeropuerto controlado, es una ofensa para el sentido común y un insulto para la inteligencia más elemental.

A lo largo de un siglo, la Seguridad Aérea se ha desarrollado en paralelo con la tecnología de aviones y sistemas – hoy son ciencia ficción – para hacer del transporte aéreo el medio más rápido, eficaz y seguro que ha conocido la Humanidad. Ambas evoluciones se han gestado, sin ambages, con pasos firmes y hacia delante. No es admisible ningún retroceso, ni un paso atrás en Seguridad, y mucho menos con el pretexto de una Economía perversa que sólo esconde mezquinos intereses políticos.

-3ª. Otra mentira: “El sistema AFIS es de reciente implantación en Estados Unidos y en países europeos de nuestro entorno”. (Acompaña una relación de 115 nombres de supuestos aeropuertos, abiertos al tráfico comercial de pasajeros, cuya virtud es la operación AFIS).

Consultadas las WEB de varios de los aeródromos relacionados, se comprueba que son instalaciones deportivas, aeroclubes y con actividad de aviación general. Ninguno con operación comercial de aerolíneas con pasaje. Y, además, la mayoría de ellos opera con control ATC, no AFIS. En cuanto a Estados Unidos, donde la aviación general está implantada desde los albores de la aviación, en cualquier rancho se acondiciona una pista para la avioneta del propietario que, desde luego, no necesita un controlador de AENA.

-4ª. Más mentiras: “La implantación del AFIS en aeropuertos con baja densidad de tráfico, supondrá un ahorro al suprimir los sueldos de los controladores, que redundará en una reducción de tasas para beneficio de los pasajeros, que verán reducido el precio de su billete”.

¡Ya está bien!. Al ciudadano de a pie, pero bien informado, le molesta que alguien intente torearlo por confundirlo con algún allegado suyo. ¿Por qué se camufla el incremento en las pólizas de seguros para quien opere en aeródromo AFIS?

Si de ahorrar se trata, con el mismo argumento, no se sabe que pintan los directores de aeropuerto y el resto de plantillas de AENA, cobrando sueldos acordes con el despilfarro instituido en el Ente, en los aeropuertos de bajo nivel, cuya falta de operatividad los hace merecedores de suprimir el ATC. Si para recortar costes, se sustituyesen los cargos gestores de dichas instalaciones por un simple “botones”, mileurista pero suficientemente avispado para atender los dos o tres movimientos diarios, tacita a tacita, se conseguiría enjugar la escandalosa deuda de 13.000.000.000 € que AENA ha generado, con su dilapidación sistemática, en los dos últimos años. Además, la Seguridad no se vería afectada como si se prescindiera del ATC.

CONCLUSIÓN: Si un aeropuerto no es rentable por su deficiente operatividad, se clausura, o se mantiene con los niveles de Seguridad que impone la OACI para el transporte de pasajeros. Y si hay que cerrarlo, que se exijan las pertinentes responsabilidades políticas y económicas a quien se equivocó o le interesó equivocarse en su día con el dinero de los ciudadanos, para beneficio propio o de sus afectos.

(¡Esto sí que es una utopía!. Pero como tal, llegará un día en que se cumpla como realidad… ¿O no?…)

 

 

Carlos Castañosa

Ex comandante de Iberia

 

 

P.D.: El máximo responsable de la Seguridad Aérea en España, en tiempo de paz, es el ministro de Fomento: LSA (Ley de Seguridad Aérea) 21/03, de 7 de julio, art. 2, Título 1, 2º párrafo ¡Increíble!

 

 

 

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