Estrategia para reforzar la imagen del alcalde de Tacoronte

Alcalde de Tacoronte

Álvaro Dávila se reúne con los miembros de la cofradía de pescadores de El Pris

Sí se puede considera que Álvaro Dávila pretende ocultar su incapacidad de gestión asumiendo nuevas áreas

El grupo municipal ecosocialista sospecha que las últimas decisiones de Álvaro Dávila responden a su intención de mejorar su imagen de cara a las próximas elecciones, ocultando así su incapacidad de gestión en el Consistorio.

Entre los ejemplos citados por Sí se puede para respaldar este argumento acerca del papel del alcalde de Tacoronte está “el lamentable procedimiento que siguió para aprobar los presupuestos de 2017”. Según subraya la portavoz del grupo, Violeta Moreno, dichos presupuestos se aprobaron sin transparencia y sin voluntad de dar a la oposición la posibilidad de estudiarlos detenidamente antes de su paso por el pleno. Tampoco dieron una opción a que la ciudadanía pudiera conocerlos y hacer aportaciones.

El alcalde de Tacoronte ha reestructurado algunas de las áreas más importantes del Ayuntamiento tinerfeño

Tras las modificaciones llevadas a cabo en el Consistorio, el alcalde de Tacoronte se hará cargo de las áreas de Cultura, Educación y Turismo. Esta estrategia “tiene una intención electoralista, porque son áreas que ofrecen oportunidades de encuentro con la ciudadanía, tal como él mismo ha anunciado; a un año de las elecciones, se ve que Dávila quiere reforzar su imagen ante la ciudadanía de Tacoronte”, asegura la portavoz de Sí se puede.

Moreno añade que “no es este el tipo de encuentro con la población que se espera de un alcalde comprometido con las necesidades, intereses e inquietudes de la gente. Tacoronte merece otro tipo de relaciones con el gobierno municipal, en el marco de espacios amplios y plurales habilitados para la participación ciudadana en los que la ciudadanía forme parte de los debates y las decisiones sobre el municipio y el funcionamiento de la corporación; recorrer el municipio solo para sacarse fotos con la gente es algo que no cabe en la democracia del siglo XXI como fórmula de contacto entre ciudadanía y cargos públicos”.

 

 

El Ilustrador

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