¿Excmo. qué?… ¡Venga ya!

Carlos Castañosa

El superlativo abreviado de “excelente” aplicado a instituciones públicas o políticas, p.ej.: “Excmo. Ayuntamiento de…” es una incorrección protocolaria.

Únicamente se antepone a personas que por rango o dignidad pueden o deben ostentar dicho tratamiento – no siempre avalado por suficientes méritos personales -,  y puede atentar contra la sensibilidad del ciudadano por exceso de deferencia a un organismo municipal desde el que con tanta frecuencia recibe vejaciones, menosprecio y prepotencia de quienes se postularon electoralmente como “servidores del pueblo”, aunque después la realidad, siempre la misma, sea la prioridad por la poltrona sobre el interés popular. Con el apoyo de una burocracia espesa, absurda, ruin y malintencionada, se consigue justificar y camuflar la mediocridad y abundancia de un funcionariado que no funciona, sino que renquea entre salidas al exterior para fumar, desayunos interminables, ausencias por vacaciones o baja laboral  sin sustitución  y dependencias desiertas de personal con mesas abarrotadas de papeles que han envejecido por inanición. Es un sistema diseñado con premeditación para “torear” al  ciudadano. Conviene poner un ejemplo concreto para dar validez a estas reflexiones que, como no, también consideran alguna honrosa excepción que, lamentablemente solo  será eso: excepcional.

Ejemplo: Conforme al art. 139 de la L 30/1992 de 26 de nov. de Régimen  Jurídico de las Adm. Públicas y del  Proc. Adm. Común, los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las Adm. Públicas de toda lesión que sufran como consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos. (Art. 106 de la Constitución).

Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, “Servicio de Gestión y Control de Servicios Públicos”: Un ciudadano sufre un accidente urbano por motivos como los aquí contemplados: (un paso de peatones “trampa” con agujero sin adoquines). La presentación de la reclamación indemnizatoria y la apertura del expediente correspondiente son el principio de un vía crucis penoso, eterno y degradante para el afectado. Tras cumplir todos y cada uno de los requisitos exigidos, más los que paulatina y sucesivamente se van reclamando según el expediente pasa  de una dependencia a otra, y vuelta a pasar, a lo largo de un primero, y de un segundo año de repetidas y frustrantes visitas a las oficinas municipales, se comienza a sospechar una maniobra de distracción y desvío de la atención por medio de una maraña burocrática, perfectamente diseñada para debilitar la voluntad reivindicativa del damnificado,  que reclama  2400 € como indemnización por los daños causados (esguince de tobillo, lesión producida por la “trampa” urbana, 43 día impeditivos), atestado policial, informe del accidente,  ingreso en “urgencias”, parte de lesiones,  parte de alta, fotografía del escenario de los hechos, croquis del lugar, presentación de testigos, certificado médico de la evolución… así hasta 23 documentos que, según se iban presentando, generaban la reclamación de otros nuevos.

El expediente se inició el 07/09/2099. Con fecha  11/01/2012, el perjudicado recibe, en cinco folios, una resolución que no tiene desperdicio y merece ser divulgada para conocimiento y escarmiento del resto de ciudadanos, pues tras reconocer el accidente y los motivos del mismo, según el atestado de la Policía, y de que la cantidad exigida es correcta, de acuerdo con el RDL 8/2004 de 29 de oct.,  se hace constar  que no se entiende la “letra de médico” en el parte de “urgencias”;  que el damnificado tenía de antes una prótesis de cadera (insinúa si se cayó por ese motivo); que no había presentado el informe de la evolución de la lesión (¡mentira!). En fin, unos cuantos párrafos deleznables que concluyen  con que no le van apagar una gorda y que “agotada  la vía administrativa,  puede acudir a lo  Contencioso-Administrativo”.

El afectado, ante el agravio sufrido y por la sensación de haber sido víctima de una pandilla de caraduras, considera un deber ciudadano divulgar el caso para conocimiento y escarmiento del resto de la población en cabeza propia, para quienes estén afectados, o puedan estarlo en un futuro, y que todo el mundo sepa con quién nos jugamos los cuartos. A tal efecto, en breve aparecerá en Facebook la información completa y los datos pertinentes, en mi blog donde se aceptarán testimonios en la misma onda para poder presentar un informe completo al “Foro de Estudios Cívicos y Sociales”.

Para colmo, en el mismo decreto, El Excmo. (?) Sr. Alcalde nombra como concejal responsable de este departamento gestor  a un nuevo Ilmo. (?) Sr. Teniente de Alcalde. (no comment) La Ilustración y la Excelencia, de la mano.

 

http://elrincondelbonzo.blogspot.com/

 

 

Carlos Castañosa

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