Idaira Fernández: La vida después de Idaira

Idaira FernándezNoventa y nueve días. Idaira entró a concursar en un programa de talentos con importantes dosis de telerrealidad cuando contaba con veinte años, tres meses y dieciséis días de edad. Allí permaneció tan sólo noventa y nueve días de su existencia, bajo la atenta mirada de cinco millones de espectadores.

Al día número cien volvió a su vida siendo otra. Hoy, mil ochocientos sesenta días después de aquello, mantiene una constante lucha por encontrar en el panorama musical un apellido que el programa le robó y un lugar en un mundo alejado de etiquetas, prejuicios e ideas preconcebidas. Hoy mientras prepara su segundo trabajo discográfico nos habla, a través del espejo, de lo que Idaira encontró allí.

 

De pequeño yo tenía un sueño recurrente que era que abría el cristal de la tele y me metía dentro en mi serie favorita. ¿Tú qué soñabas?

Me sorprende que hayas tenido un sueño tan original. Yo antes soñaba mucho que delante de la gente hacía un split, me abría totalmente sin ningún dolor, tan fácilmente que hasta yo me sorprendía y pensaba que algo estaría haciendo mal porque no podía ser tan fácil. Ahora lo sueño menos, pero ahí sigue. Por eso voy a clases de baile y casi me abro. ¡A ver si así el sueño se cumple! (risas) De todas formas veo los sueños como símbolos que utilizamos para desahogar lo que pensamos durante el día, a saber lo que significa hacer un split…No voy a engañarles, sí sé qué significa.

¿Y qué significa hacer un split?

Es abrirse de piernas pero me pareció que la palabra split quedaba mucho mejor (risas) Lo que significa para mí me lo guardo porque aunque solemos contar los sueños como si no tuvieran importancia, como si sólo fueran locuras que se ha inventado la cabeza. Pienso que se puede saber mucho de alguien comprendiendo lo que sueña.

Al final tú cumpliste mi sueño… ¿era el tuyo también?

Nunca he buscado la fama por la fama sino que para vivir de cantar hace falta que te conozcan.Es verdad que en sí la televisión no me atraía pero también es cierto que se me iluminaban los ojos al ver un concurso de cantantes, ya fuera a nivel regional o nacional, porque era mi oportunidad para que me escucharan. Y eso fue lo que se cumplió. Espero que tarde o temprano, aunque mejor que sea temprano, se cumpla el tuyo.

Bueno la verdad que ahora mismo me haría poca gracia entrar en la tele para estar en “Los vigilantes de la playa”, por suerte sueño con otras cosas. Una curiosidad: ¿los sueños cumplidos dejan de soñarse?

No lo sé, porque el mío no se ha cumplido del todo y me da que nunca lo hará porque siempre tendré cosas que hacer, y eso no es malo, eso es tener ilusión por continuar. No creo que haya sueños que terminen en chin pum pero lo mismo sí los hay.

Poco más de tres meses siendo enfocada constantemente por una cámara y todo cambia. Sabemos cómo ha influido a nivel laboral pero ¿te ha desenfocado a nivel personal toda esta experiencia?

“Lo más doloroso es que me hicieran dudar de mí”

Al salir todo estaba muy raro, alborotado, no sabía por dónde empezar a ordenar mi cabeza, me iban contando de aquí de allá y mientras tanto intentaba recuperar el gusto por cantar que había perdido por completo. Eso fue lo más doloroso, que me hicieran dudar de mí, de mi capacidad para cantar y transmitir. Es curioso cómo puedes entrar fuerte y salir dudando de cada sonido que emites. Pero qué bien me siento ahora, qué bueno es verlo desde la distancia.

Dice Milan Kundera en La inmortalidad (1988), « Fue entonces cuando sintió por primera vez el placer, la extraña satisfacción que el hombre siente cuando es visto, visto contra su voluntad, visto en los momentos de intimidad, cuando es violado por una mirada. Agnes se imaginaba a Dios y le enseñaba lo que estaba haciendo y llegó a la conclusión de que hoy el ojo de Dios ha sido remplazado por la cámara. El ojo de uno ha sido remplazado por el ojo de todos. La vida se ha convertido en una gran orgía en la que todos participan». ¿Cómo te llevas tú con el ojo de Agnes?

¡Este libro me lo leí hace unos meses! No soy exhibicionista, tampoco soy tímida, considero que estoy entre esos dos puntos. Cuando canto me gusta que me miren y que sientan lo que digo o las melodías, y evito pensar en lo que opinarán de mí aunque la cabeza a veces no es tan controlable como quisiéramos. La gente tiene boca para decir lo que piensa y muchas veces no piensa en lo que dice, en las repercusiones que tendrá y en las bases de sus argumentos para opinar tal cosa, así que a muchos, ni caso.

El hecho de adquirir fama sin un reconocimiento previo, quiero decir sin que haya más admiración que el simple hecho de haber aparecido en la televisión, debe de ser complicado de asumir para alguien que quieres ser reconocida por su trabajo. ¿Te has creado un personaje para sobrellevar la fama?

Siempre lo he pensado. El caso de los concursantes de Operación Triunfo es especial porque se admiración y expectación sin trabajo previo. Sólo nos

“Serás lo que quieras ser.Yo he elegido la opción que me resulta más cómoda”

han visto como cantantes en un programa en el que te dan la ropa y la canción. Sólo puedes imprimirle tu personalidad a la hora de cantar. Cuando sales no oyes más que “¿para cuándo el disco?”. Quieren ver cómo eres, y a día de hoy “¿para cuándo el segundo disco?”. Y es bueno que quieran escucharte pero a veces las cosas no pueden ir tan rápido como quisieras. Nuestro caso es al revés que el de todos los artistas que conocemos. Sin embargo no soy consciente de haber creado un personaje, creo que eso está más a ojos de lo demás que quieren verte de una manera y luego si ven que eres de otra, se sorprenden. Nunca pasas tanto tiempo con el público como para que te conozcan de verdad, se hacen una idea de cómo eres y a lo mejor coincide o a lo mejor no. Puede que lo único que haga a nivel “personaje” y que no me apetezca es si un día no me siento bien, simular que lo estoy. Piensas cómo te verán y cómo quieres que te vean. Pero yo procuro ser lo más normal posible porque va a ser más fácil. Se suele decir mucho “sé tu mismo” pero de todas formas ¿qué es ser tú mismo? ¿sabes cómo eres de verdad? Serás lo que quieras ser. Yo he elegido la opción que me resulta más cómoda.

¿No crees que, a diferencia de otros cantantes sobre los que no existe ninguna opinión preconcebida, tú comenzaste tu carrera musical con el cuentakilómetros en negativo? ¿No es como si siempre tuvieras que demostrar que no lo haces mal y, una vez demostrado esto, tener que demostrar que lo haces bien?

Yo también lo veo así, ya tienes la etiqueta que te han puesto en la telenovela de Operación Triunfo, y no suele beneficiarte aunque depende del personaje que ellos te hayan elegido, hay algunos a los que sí les ha venido bien, por lo menos exteriormente. Cuando salí pensaba que tenía que demostrar todo lo que podía hacer y que no hice allí dentro, todo lo que sabía antes de entrar. Pero eso me quitaba muchas fuerzas, sólo servía para sufrir  y no me salía rentable así que decidí pasarlo bien cantando porque yo siempre quise cantar porque era algo que me hacía sentir bien, y lo recuperé. Al pensar en la pregunta me ha dado hasta cansancio de recordar cómo pensaba qué debía ser. Me cansa pensar que debo ser de una manera en concreto. Ahora canto y que hagan lo que quieran con eso que he cantado, que piensen que es mejor o peor que antes…procuro que me de igual.

¿Crees que has tenido que devolver sonrisas y amabilidad a cinco millones de personas por el hecho de que te invitaran al salón de su casa a diario?

Cuando sabes que esa gente te ha votado por su propia voluntad para que sigas en la academia, te sientes agradecido. Me he llegado a sentir demasiado en deuda pero comprendí que no tenía que hacer nada en concreto, solo estar bien y eso hace que los demás también lo estén.

A veces dar es quitar. ¿Sientes que la gente al darte te ha quitado demasiado?

El tiempo hace que lo veas todo de otra manera, el tiempo y mi esfuerzo por comprender lo que me rodea y todo lo que pasó. Puede que, en su momento, que me dieran tanto me hiciera sentir presionada, porque se suponía que tenía que compensar todo lo que habían hecho. De todo eso se aprende y sé que no volverá a pasar. Por lo menos no será igual porque simplemente lo disfrutaré, no me sentiré mal porque la gente me apoye. No puedes controlar que a la gente les gustes o les decepciones, tú haces lo que sabes hacer y ya se verá qué pasa.

Ahora vives en Madrid pero cuando vuelves a Canarias ¿le debes algo a alguien? ¿Te pesa haber sido un símbolo que colocar al lado del Auditorio?

“Sólo era y soy una chica que quiere vivir cantando”

Ya no, y no porque no sienta el cariño de la gente sino porque he cambiado. Está claro que ya no es como antes, que casi no podía dar dos pasos sin autógrafos y fotos. Y lo agradezco, porque vivo con más paz. ¡Aquello fue demasiado! Pero a la vez fue bonito que pasara algo así por ti. No me pesa que la gente me viera como un símbolo canario, porque yo no siento que lo sea. Sólo era y soy una chica que quiere vivir cantando.

Si a veces ya es complicado ser adolescente y atravesar la mirada fija de un pasillo de instituto ¿no lo es subirte a un escenario en el que todo el mundo calla para escucharte a ti?

(Risas) Me ha hecho gracia lo del pasillo del instituto porque me pasaba muchas veces, sentirte cohibida por las miradas que te escrutaban, te sentías examinada y puede que lo estuvieran haciendo o no. Es raro pero cuando cantaba con veinte años sentía esa vergüenza, no sé si es algo común lo de los pasillos porque nunca lo he preguntado (risas) Pero por lo que dices parece que sí, pero en el escenario no había nada de eso. Ahora con veinticinco hay mucha menos vergüenza y más ganas aún de mostrarme, de abrirme artísticamente hablando, porque tampoco es cuestión de exponerte totalmente para que te den una patada en la boca del estómago…

El otro día leía en el Twiter de Alejandro Jodorowsky que “Lo que criticas en los otros está en ti. Lo que no está en ti no lo ves”.

Yo lo veo claro. Si criticas algo con ganas más te va a afectar, algo te remueve y hace que saques esas garras. Hace ya un buen tiempo aprendí que si criticas a alguien y luego haces algo que se le parece a aquello que criticaste no tendrás compasión contigo porque has caído precisamente en aquel error sobre aquella situación a la que no paraste de meterle caña. Ni todo es tan bueno, ni todo es tan malo, ni casi nada es tan importante. De ahí viene todo, de darle importancia a tantísimas cosas.

El problema es que se critique algo tan intrínseco a ti, que usas todos los días, que sale de dentro, como es tu voz. No se habla de tu pelo sino de tu voz que es algo que tienes dentro y sacas. Sacas la voz y ésta vuelve como un perro apaleado al estómago y ahí se hace callo.

“Te vas acostumbrando a que la gente tenga cuerdas vocales y ordenadores y les den uso,para halagarte o para destruirte”

Es eso, algo tan personal, tan tuyo que es atacado hace daño por dentro, rompe fibras que cuesta recuperar, pero es cuestión de práctica. Te vas acostumbrando a que la gente tenga cuerdas vocales y ordenadores y les den uso, para halagarte o para destruirte, o intentarlo.

Idaira FernándezYo pienso que posees una voz realmente hermosa. Es sólo una opinión y creo que más que bonita lo que tienes es un instrumento único para transmitir sentimientos, para comunicarte.

Qué bueno es escuchar eso… es precisamente lo que quiero, transmitir, comunicarme. Cuando canto intento sólo pensar en disfrutar y dejarme llevar por la melodía que me está envolviendo en ese momento.

A veces nos traicionamos para no hacernos daño. Dame un truco para conseguir no traicionarte.

El miedo a no ser aceptado puede llevarte a hacer algo en lo que no creas. Puede que mi truco sea pensar en cómo te sentirías haciéndolo y luego decides si te va a compensar o no.

¿Desde qué lugar de tu cuerpo compones tus canciones?

¿Desde el páncreas? Uy, no sé qué decir, a lo mejor compongo con todo el cuerpo, con las arterias, nervios, estómago, corazón, garganta…supongo que un gran porcentaje se compone con la garganta que es el órgano de la comunicación.

Dices ser un cúmulo de cosas amontonadas… ¿qué podemos coger de ti?

Me sorprendo de todas las posibilidades que tengo, que tenemos, de las opciones que podemos tomar para ser de una forma o de otra, por eso soy un cúmulo de cosas amontonadas a veces sin orden alguno. De vez en cuando me pongo a ordenarlas como el que ordena su casa para poder encontrar todo más rápido. No me gusta decir lo que pueden coger de mí, quiero que lo vean y que prueben a ver si lo pueden coger (risas)

¿Qué esperas con tu segundo trabajo discográfico?

Poder desahogar esas ganas de compartir.

Hay cantantes que son meros ejecutores de las letras de otros, ser actor en la música o autor en la música es algo muy diferente. Tú has elegido la segunda opción ¿por qué?

Puedes sentir intensamente una letra que no has hecho, a mí me ha pasado un montón de veces. Pero no me apetece ser espectadora. Me gusta crear, aportar mi visión que puede ser igual que otra o diferente, da igual pero es estar por estar. Es algo que he descubierto que me entretiene y para estar en esta vida sin hacer nada estoy entretenida y a gusto.

Ahora que hemos despertado un poco los dos, ¿qué ves cuando vuelves a cerrar los ojos?

Veo que es posible que todo vaya bien aunque no sepa por dónde empezar, pero ya el hecho de soñarlo hace que cada vez esté todo más cerca. No voy a decir un sueño en concreto porque creo que hay muchas formas de vivir feliz y sé que una de ellas me tocará. En realidad ya me está tocando.

Roy Fernández Galan

{backbutton}

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.