H.G. Wells, un hombre de otro tiempo

H.G.Wells“No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio”, La máquina del tiempo.

Con ocho años se partió una pierna y tuvo que estar en cama varias semanas, así que decidió acercarse a la literatura para pasar el tiempo. Fue entonces cuando se dio cuenta de que no podía limitarse a leer lo que otros habían escrito: él también quería ser un creador de historias.

Herbert George Wells, conocido en su entorno más cercano como Bertie, era el tercer hijo varon de una familia de clase media baja que regentaba un pequeño negocio de productos deportivos en el condado de Kent, Gran Bretaña. Desde muy pequeño tuvo que dedicarse a diversos oficios para sacar adelante a su familia ya que su padre sufrió un accidente que le impedía seguir adelante con su negocio, una tienda que, en cualquier caso, no funcionaba demasiado bien.

Estos cambios constantes de empleo para ayudar a su familia no consiguieron alejar al joven Wells de las inquietudes intelectuales que habían aflorado durante las semanas que pasó postrado en la cama, con una pierna rota y entregado por completo a la lectura. Así que cursó estudios de Gramática, de Biología, de Geologia y de Zoología, si bien en la mayoría de los casos tuvo que anteponer su apetito intelectual al fisiológico, y en varias ocasiones el autor declaró haber pasado mucha hambre durante estos años.

La compensación que Wells obtuvo con estos estudios –al menos al principio- fue más un reconocimiento profesional que económico. De hecho, en cuanto dejó de recibir ayudas de las becas de estudio, la situación financiera del escritor era muy complicada. Con todo, siguió adelantes con sus estudios y su interés por las diferentes disciplinas científicas, e incluso se convirtió en uno de los fundadores de la Royal College of Science Association, de la que además sería presidente durante el primer año.

Si de niño fue una ruptura de tibia la que lo había conducido a la lectura, en la edad adulta sería la tuberculosis la que lo conduciría a iniciar su carrera como escritor. Debido a la enfermedad, Wells abandonó su trayectoria como hombre de ciencias para dedicarse a la literatura, sin perder nunca el interés por los temas científicos, sociales y políticos. El propio Wells llegó a decir que no encontraba placer “en el simple hecho de escribir por encontrar palabras bellas”, por lo que en muchas ocasiones se ha criticado que la prosa del autor no está a la altura de las ideas que trata en sus obras.

En cualquier caso, H.G.Wells era consciente de que tenía muchas cosas que contar al mundo, y lo hizo intentando pulir al máximo su estilo pero conociendo sus limitaciones. Y de esta manera tan particular supo integrar grandes temas como la ambición, el odio o la lucha de clases, en novelas de corte futurista en las que ciencia ficción y la fantasía científica resultan se convierten en un terreno idóneo para tratar los grandes males de las sociedades de todos los tiempos.

 

 

 

 

 

 

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