Herodoto, el primer cronista

Busto de HerodotoEste viajero insaciable que recorrió extensas regiones de Oriente y Occidente, es considerado por sus trabajos el padre de la Historiografía. En sus crónicas no sólo recogió importantes datos sobre la geografía y la historias, sino que fue capaz de interpretar la realidad que presenciaba desde un punto de vista más bien literario que le costó la crítica de muchos de sus coetáneos.

Herodoto nació en una comunidad doria de Asia Menor, concretamente en la antigua ciudad turca de Halicarnaso. Por cuestiones políticas, se vio obligado a emigrar a Samos, desde donde participó en numerosas revueltas para intentar derrocar al gobierno tirano de la ciudad. Finalmente, conduciría sus pasos hasta Atenas, donde se produce un punto de inflexión en su trayectoria personal.

Herodoto conoce allí a Sófocles y a Anaxágoras en un momento en el que la ciudad, bajo el gobierno democrático de Pericles, vive su máximo esplendor. Y decide entonces iniciar un ambicioso proyecto de investigación por el recibiría grandes sumas de dinero del gobierno ateniense. Su entusiasmo y la financiación con la que contaba, le permitieron recorrer mundo para dar cuenta de lo que estaba aconteciendo en su época.

De todo este periplo por Oriente y Occidente, Herodoto dejaría escritos nueve libros que en conjunto reciben el nombre de Historiae, y que es una derivación de su significado en griego: ‘investigación o búsqueda’.

Herodoto fue testigo de numerosos enfrentamientos tanto en Asia como en Europa, vivió de cerca las Guerras Médicas, atravesó el imperio Persa, se maravilló contemplando los jardines de Babilonia, entró en contacto con diversas tribus de África y exploró los territorios más allá del Mar Negro. De todo ello dejó constancia en sus textos en los que para muchos estudiosos está el germen de la literatura de viajes: costumbres, leyendas y anécdotas personales se combinan con datos más técnicos acerca de la flora y la fauna de los lugares que visitó o acerca de los gobernantes que los dirigían.

Sin embargo, muchas de los datos que aporta Herodoto se basan en informaciones procedentes de la tradición oral. Si bien es cierto que el escritor intentaba contrastar sus fuentes, lo cierto es que en numerosas ocasiones fue criticado por su exceso de ‘fantasía’, probablemente en aquellos momentos en los que lo literario tiene más peso que lo meramente histórico.

En cualquier caso, la obra de Herodoto es una auténtica ‘enciclopedia’ escrita con un estilo más bien literario en la que el autor recabó toda aquella información que consideró digna de ser conocida por sus coetáneos y que hoy representan una pieza valiosísima para entender el pasado y poder mirar hacia el futuro.

 

 

 

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