Guy Fawkes

Grabado de Guy FawkesUna noche para la conspiración.

Fuera de Reino Unido este personaje se hizo famoso gracias al cómic y posteriormente a la película V de Vendetta, así como a los miembros de la comunidad Anonymous, que popularizaron el uso de estas máscaras durante sus protestas.

Pero el rostro de Guy Fawkes, que aparece plasmado en esas caretas, perteneció a un personaje real que se ha ‘legendarizado’ durante los últimos años. En 1605, un grupo de católicos ingleses planeaba derrocar al rey Jacobo I y a su familia. La aristocracia protestante se había hecho con el control del país y los católicos se sentían perseguidos desde hacía varios siglos, por lo que con este golpe pretendían acabar con el régimen opresor del monarca británico.

Robert Castesby y Guy Fawkes lideraban la conspiración: llenar de pólvora los sótanos del Parlamento Inglés y hacer que el edificio explotara durante la ceremonia de la Apertura del Estado. Pero una epidemia de peste retrasó los planes antimonárquicos que llevaban más de un año minuciosamente diseñados.

Al retraso se le unió la figura de un traidor: el conde de Salzburry era realmente un infiltrado en la trama y, conocedor del atentado, alertó al rey, que no tardó en ordenar una inspección de todos los recovecos del Parlamento. Fawkes fue atrapado en el subsuelo, mientras trabajaba en la colocación de los explosivos que habían de acabar con el monarca y la Cámara de los Lores.

En un primer momento, Fawkes mintió sobre su identidad y sobre los planes de conspiración. Tampoco reveló el nombre de ninguno de sus camaradas aunque, tras varios días de tortura reveló la identidad de algunos de los miembros del complot: solo el de aquellos que ya sabía muertos.

La lealtad de Fawkes por su caus llegó hasta el último día de su vida, el 31 de enero de 1606. Tras el juicio, fue conducido al Old Palace Yard, en Westminster, donde finalmente fue ejecutado en la horca. Su cuerpo, ya descuartizado, se repartió por los límites del reino como una señal de advertencia para todos los que tramaran hacer algo parecido.

Hasta 1859, era obligatoria la celebración anual de la salvación del rey, con desfiles y fuegos artificiales con los que se pretendían reforzar los lazos entre el pueblo y su monarquía. Actualmente, parte de la tradición se mantiene: cada 5 de noviembre los británicos celebran el fracaso de esta conspiración en la que se conoce como ‘La noche de Guy Fawkes’, en la que se queman peleles que representan a este personaje histórico, simbolizando el supuesto triunfo de la justicia, la libertad y la democracia.

 

 

El Ilustrador

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