‘Gru 2, mi villano favorito’

Gru 2, mi villano favoritoEl esperado regreso de los minions pierde un poco de originalidad pero mantiene el sentido del humor.

Lo más divertido de la primera entrega de Gru es que el espectador conocía por primera vez a los ‘minions’, esos simpáticos y rebeldes seres amarillos de ojos saltones y lenguaje incomprensible. Esta vez ya vamos al cine con la lección aprendida, por lo que es complicado que nos vuelvan a sorprender como lo hicieron la primera vez.

En Gru 2, mi villano favorito, el resultado no es tan ‘genuino’ como en la primera parte, porque resulta un poco complicado dar una vuelta de tuerca a los personajes que ya conocemos. Realmente esperamos que todos ellos hagan lo que ya sabemos que pueden hacer: algún disparate de los minions, que Gru saque a relucir toda su mala leche, que Agnes ponga ojitos y diga una de sus frases tan tiernas como cómicas… La película cuenta con todo eso e intenta ir un poco más allá añadiendo nuevos gags que no aportan nada nuevo a sus protagonistas, pero que no dejan de ser muy divertidos.

Si en la primera parte Gru estaba empeñado en robar la Luna y convertirse en un villano famoso, en esta ocasión ya ha dejado atrás su lado oscuro y se ha alistado en el lado de los buenos para intentar encontrar un misterioso suero capaz de crear criaturas extremadamente peligrosas. Esta arriesgada misión no parece, sin embargo, tan complicada como la que sus hijas se traen entre manos: conseguir que el ex villano encuentre al fin pareja.

Nadie puede resistirse a las travesuras de los minions, así que es una película de animación tanto para niños como para adultos. Lo único que me sigue resultando un poco ‘flojo’ es el doblaje de Florentino Fernández y Patricia Conde, que no me terminan de convencer.

Celina Ranz Santana

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