Gérard Croiset y el don de la clarividencia

Gérard CroisetSus insólitas capacidades ayudaron en la resolución de numerosos crímenes.

El holandés Gérard Croiset fue uno de los clarividentes más estudiados del siglo XX y sus ‘poderes’, los mejor demostrados. Y es que Croiset colaboró en numerosas ocasiones con las autoridades holandesas en la búsqueda de personas desaparecidas o criminales fugados. Su talento, tal como el propio Croiset lo describía, no era sino un don ‘natural’ que aplicaba de manera inconsciente en sus rutinas diarias.

En estas colaboraciones con la policía, Croiset canalizaba todo su potencial hacia esas zonas del pensamiento hacia las que la mayoría de las personas no puede acceder. Una vez ‘instalado’ en ese lugar, Croiset obtenía imágenes mentales de los lugares en los que había que buscar aquello que se había perdido. En algunas ocasiones, el clarividente incluso dibujaba las escenas: un puente, unos árboles, una vía de tren… Esas ‘fotografías’ que salían de su pensamiento eran utilizadas por las autoridades como pesquisa y, sorprendentemente, siempre conducían al punto al que querían llegar.

El prestigioso psicólogo francés Tenhaëff estudió muy de cerca el caso de Croiset y, gracias a su colaboración, ambos descubrieron que las imágenes mentales del clarividente no se limitaban al espacio-tiempo presente, sino que podían referirse al pasado y, en numerosas ocasiones, a un futuro que aún no se había producido. Los análisis de Tenhaëff no lograron determinar el origen de las insólitas capacidades de Croiset, pero sentaron las bases de estudios posteriores basados en la posibilidad de que la mente humana sea capaz de ejecutarse desde una conciencia temporal diferente a la que se ha adquirido como norma.

 

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.