‘Florence Foster Jenkins’

Florence Foster Jenkins

Florence Foster Jenkins

“La gente puede decir que no sé cantar, pero nadie podrá decir nunca que no canté”

Ésta es una de esas películas que en cuanto acabas de verla te interesas por buscar información en Internet acerca de la protagonista real de la historia. Con todo, no hace falta conocer a la verdadera Florence Foster Jenkins porque el personaje que interpreta Meryl Streep (Agosto, La dama de hierro) tiene tanta fuerza que realmente te hace creer que se trata del real, sin ningún tipo de artificio cinematográfico.

Por supuesto, no es así. Pero el director Stephen Frears (Philomena, La reina) ha sabido exprimir lo más entrañable de la interpretación de Streep para retratar a la peor cantante de ópera de la historia como a una mujer de escaso talento musical que pasará a la historia por su desbordante sensibilidad humana.

El mundo imaginario de Florence Foster Jenkins

Con una fortuna como la suya no sería demasiado justo decir que fue una mujer con demasiadas complicaciones en su vida. Pero lo cierto es que no todas las personas tan afortunadas como Florence Foster Jenkins tienen esa misma valentía para hacer realidad sus sueños.

Es posible que fuera una mujer excéntrica, que viviera en la opulencia y un tanto alejada de los problemas mundanos de sus contemporáneos. Pero aunque de una manera muy personal se convirtió en una importante promotora del arte y la cultura neoyorquina de su época.

Su obsesión con convertirse en cantante de ópera a pesar de sus limitadas capacidades son casi algo anecdótico. Con la tecnología actual, las redes sociales y las agresivas campañas de márketing, es posible que Florence Foster Jenkins fuese toda una estrella del género. El mérito es que llegara a serlo en su época a pesar de tener una voz patética.

Vivió en un mundo imaginario, porque pudo y porque se lo permitieron. Y lo hizo de la mejor manera que supo, sin considerarse un fraude en ningún momento, no como muchos de esos vendedores de humo que sólo buscan hacer negocio de su ineptitud.

Nos la presentan como una comedia, pero no lo es. La interpretación de Meryl Streep hace que se te encoja el corazón cada vez que se sube al escenario y esperas a que de comienzo la primera carcajada. Es una risa malvada. Es una risa hiriente. La de los niños que se ríen de otros en el colegio porque aún no han aprendido a sonarse los mocos o porque no saben controlar la vejiga y se hacen pis encima.

Florence es una niña que a pesar de su edad, no ha aprendido nada. Sigue siendo inocente y todo el que la rodea tiene miedo de que la realidad la resquebraje. Por eso la dejan vivir en su ensoñación. Incluso a pesar de las malas críticas, ‘la peor cantante de ópera de la historia’ hizo exactamente aquello que quería. Y eso es todo un éxito personal.

Celina Ranz Santana

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