Exigen a los constructores la reparación de los fallos en el Auditorio de Tenerife

fallos en el Auditorio de Tenerife

Auditorio de Tenerife

El Cabildo insular exigirá a todas las partes intervinientes en la obra, entre ellas, Santiago Calatrava, la reparación de los ‘vicios ocultos’ detectados en esta construcción

Hace ya dos años, el Cabildo de Tenerife encargó a la empresa Intemac un informe para evaluar el alcance de los fallos detectados en el Auditorio de Tenerife. Las filtraciones, humedades y el recubrimiento de la construcción (trencadís), han sido motivo de polémica desde que empezaron a detectarse los primeros ‘vicios ocultos’ del edificio, obra del famoso arquitecto Santiago Calatrava, que tuvo un coste de 74 millones de euros y se inauguró el 26 de septiembre de 2003.

Tras la realización del informe, los fallos en el Auditorio de Tenerife han sido tasados por un importe de 2 millones de euros que, según exigirá el Cabildo insular, deberá abonar el director del proyecto y, de manera solidaria, todos los que participaron en el proceso de construcción.

Los responsables de los fallos en el Auditorio de Tenerife podrán presentar un recurso ante la Administración

Después de que el Cabildo de Tenerife haya acordado en Consejo de Gobierno la reparación de los fallos en el Auditorio de Tenerife, todas las partes responsables de las obras podrá dirigirse a la Administración para presentar sus recursos ante esta decisión.

En principio, el estudio del arquitecto Santiago Calatrava ya ha hecho público un comunicado negando su responsabilidad en estos ‘vicios ocultos’ y valora la posibilidad de recurrir la decisión del Cabildo. En el texto se ponen de manifiesto algunas dudas en torno a la postura del Cabildo que, en opinión del estudio,  ha dado a conocer una decisión que ya habría tomado de antemano y que, en base a lo que desvela el informe de Intemac, está totalmente fuera de lugar.

La investigación atribuye los fallos en el Auditorio de Tenerife a la demora en los tiempos de colocación del trencadís, un problema de ejecución que en ningún caso puede ser detectable por el arquitecto, por lo que Calatrava emplea el mismo informe que el Cabildo para justificar que no tiene ninguna responsabilidad en lo sucedido. Por otro lado, el estudio de arquitectura recuerda en este comunicado que desde que se tuvo conocimiento de estas patologías en el edificio, en enero de 2017, se ha mostrado abierto a estudiar lo ocurrido y buscar la solución más adecuada.

 

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.