Extraños sucesos en el corazón de Güímar

Barranco de BadajozVarios kilómetros de galerías recorren el interior de esta zona tinerfeña a la que los aborígenes llamaban Chamaco y que tras la conquista fue entregada a Juan de Badajoz, del que toma su nombre este barranco del municipio de Güímar. Actualmente, y siguiendo el cauce de barranco entre empinada paredes cubiertas de vegetación, es posible encontrar los cuartos abandonados de los mineros que trabajaron en sus galerías para canalizar el agua, custodiados hoy por seres sobrenaturales.

 

En un paraje como éste, en el que la vegetación ha invadido salvajemente la tierra, no es de extrañas que durante siglos se haya hablado de leyendas que tienen mucho que ver con la fauna mágica de los bosques encantados.

En el barranco de Badajoz existen referencias a dos tipos de seres. Por un lado, los extraños seres blancos que en varias ocasiones han prestado su ayuda a las personas que se habían perdido en el barranco. La historia más famosa es la de “La niña de las peras”, una niña que a comienzos del siglo pasado se extravió en el barranco cuando iba a buscar fruta y fue conducida por uno de estos seres sobrenaturales al interior de su guarida, donde convivía con más seres de su especie. Después de coger fruta en el interior de esa cueva –un auténtico vergel repleto de árboles frutales- el ser le mostró a la pequeña el camino de regreso y ésta volvió a casa sin ningún temor. Sin embargo, sus padres y vecinos ya la habían dado por perdida hacía mucho tiempo, y es que desde que se perdió hasta que regresó de nuevo a su casa, habían transcurrido veinte años, a pesar de que la niña conservaba el mismo aspecto físico y aseguraba que apenas había pasado unas horas en el interior del barranco.

Por otro lado, y más recientemente, allá por la década de los noventa se habló mucho de los seres alados del barranco de Badajoz. Al parecer, un grupo de excursionistas, alentados por la multitud de leyendas que se contaban sobre a zona, decidió pasar la noche en el lugar. En plena oscuridad comenzaron a oír un fuerte aleteo a un par de palmos de sus cabezas. Uno de los excursionistas decidió tomar fotografías en la zona mientras el grupo permanecía a oscuras, pendientes de aquel extraño sonido. Días después, tras revelar el carrete, comprobaron que las fotografías presentaban, aunque de manera bastante borrosa, una silueta humana con dos grandes alas.Barranco de Badajoz

Pero si por algo es conocido el barranco de Badajoz es por haberse convertido en uno de los puntos de la isla más destacados en lo que a avistamientos OVNI se refiere. De hecho, también durante la época de los 90 se desplazaron hasta el lugar varios equipos de investigadores de este tipo de fenómenos y algunas de la historias que contaron testigos presenciales se hicieron tan famosas que las televisiones nacionales se hicieron eco de ellas –no sin su debida dosis de sensacionalismo-. Se habló, por ejemplo, de la existencia de una especie de isla de cristal que sólo podía ser vista si se observaba en océano desde el barranco. Por su posición y sus dimensiones se descartó que se tratara de cualquiera de las otras islas que conforman el Archipiélago canario. Además, ésta en concreto, tenía un comportamiento muy particular: un haz de luz en forma de nave despegaba desde el centro de la isla y se elevaba varios cientos de metros sobre ella para luego salir disparada contra una de las paredes del barranco y terminar desintegrándose allí.

Ciertas o no estas historias, la escarpada geografía del lugar, la persistencia de la memoria de otras épocas y la existencia de parajes sorprendentes –al menos desde el punto de vista paisajístico- siguen despertando hoy día la curiosidad de muchos senderistas que recorren sus caminos con la convicción de que en cualquier momento está a punto de suceder algo extraordinario.

 

 

 

 

 

 

{backbutton}

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.