El Supremo absuelve al exalcalde de Santa Brígida

exalcalde de Santa Brígida

Ayuntamiento de Santa Brígida

La Audiencia Provincial de Las Palmas lo había condenado a cinco años de prisión y 21 de inhabilitación

El exalcalde de Santa Brígida (Antonio D.H.) había sido condenado por un delito de falsedad en un documento oficial, por un delito de prevaricación en concurso con fraude y exacciones ilegales, y como cómplice de otro delito de prevaricación administrativa.

Tras estimar el recurso de casación interpuesto por el recurrente contra la sentencia de 5 años de prisión y 21 de inhabilitación dictada por la Audiencia Provincial de Las Palmas, el Tribunal Supremo ha decidido anular dicha condena, considerando que los hechos probados no pueden ser considerados constitutivos de participación delictiva en el delito de prevaricación que pudiera haber sido cometido.

Los delitos por los que fe condenado el exalcalde de Santa Brígida se produjeron entre 2001 y 2003

Durante ese período, el acusado era concejal de Hacienda y Personal y el entonces alcalde del Ayuntamiento de Santa Brígida realizó varias contrataciones de personal laboral sin seguir ningún procedimiento de selección. Una de las tres personas contratadas era la nuera de Antonio, que le hizo la entrevista previa siendo consciente de la ilegalidad del nombramiento al prescindir del procedimiento de selección. La Audiencia Provincial de Las Palmas no consideró acreditado que el acusado influyera de forma decisiva en estas contrataciones realizadas por el alcalde.

Los magistrados del Supremo subrayan que lo relevante es que la sentencia de la Audiencia no describe en absoluto ni la finalidad ni el contenido de tal entrevista. “Es más, nos dice que es previa a la selección. En consecuencia no cabe predicar si con ella se auxilia en alguna forma a quien tiene la previa y decidida voluntad, tildada de prevaricadora, de seleccionar en todo caso a la persona entrevistada. Incluso sin tal entrevista”.

En tanto que no se puede presuponer a cooperación en el hecho delictivo, esto es “ hacer algo para que junto a la acción o el esfuerzo de otras personas se consiga un determinado resultado”, se rechaza que quede probada la prevaricación. Del mismo modo, el Supremo rechaza que se haya probado que el exalcalde de Santa Brígida diera instrucciones verbales a la entidad MUGUEST, encargada de la recaudación de los tributos municipales, para retener los expedientes en vía ejecutiva relacionados con ciertas personas de dicho ayuntamiento, entre los que estaban él mismo, ni a su empresa -Autoescuela Camponuevo SL, de la que era administrador-. Tampoco considera acreditado el delito de falsedad en documento oficial por el que fue condenado en la sentencia recurrida.

 

 

El Ilustrador

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