Esto en Las Palmas no pasaría

Carlos Castañosa

La Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias se ha empecinado en la demolición del Parque Cultural “Viera y Clavijo”, empezando por el antiguo teatro Pérez Minik.

Se trata de un Bien de Interés Cultural, declarado Monumento, Patrimonio Histórico del pueblo de Santa Cruz, enclavado en pleno centro de la capital y cubriendo una superficie urbana de 30.000 M2.

Antiguo Colegio de la Asunción desde 1903 hasta 1980, que fue comprado por el Ayuntamiento  a la Orden Religiosa por 108 millones de pesetas, la 7ª parte de su valor de tasación oficial (730 millones de pesetas); y como las monjas tenían una deuda pendiente por plusvalías y tasas municipales de 40 millones de pesetas, se les dedujo en la operación de compra-venta. En fin, cobraron 68 millones de pesetas por lo que valía diez veces más.

En el contrato figura la obligación de dedicar el espacio a actividades culturales, de enseñanza, formación artística y eventos sociales de entidad acorde con la del entorno.

Se instaló la Universidad Menéndez y Pelayo, el Conservatorio, la Universidad de mayores, diversos centros formativos y, en el teatro Pérez Minik, se desarrollaban sucesivas celebraciones, ceremonias y representaciones de alto rango.

También se construyó el Hotel Escuela (1990) en terreno del Parque cedido gratuitamente por el Ayuntamiento al Gobierno de Canarias (HECANSA).

En el año 2003, y adenda de 2007, se firmó un Convenio de Cesión temporal del Ayuntamiento en favor del Gobierno de Canarias, mediante el cual, la Consejería de Cultura procedería al usufructo, explotación, conservación, mantenimiento y restauración de los inmuebles BIC contenidos en el Parque.

Había presupuestados inicialmente 5,9 millones de euros para restauración del teatro y elementos anexos. Unilateralmente, por la Consejería, se decidió el desvío hacia la rehabilitación del teatro Guiniguada de Las Palmas (actualmente en exitoso funcionamiento).

Y 4,5 millones de euros, actualmente en proceso de averiguaciones, pagados como anticipo a la empresa constructora encargada de la remodelación que, no solo no se llevó a cabo, sino que desmanteló una parte del Pérez Minik arrancando accesos, escaleras y destruyendo el techo… Y así lo dejó.

Y a partir de ese inicial destrozo intencionado se produjo un abandono flagrante del teatro, que quedó pendiente de la rehabilitación comprometida; y también del magnífico edificio del antiguo Colegio, tapiado a cal y canto; y de la preciosa capilla, también de estilo neogótico, con unas valiosísimas vidrieras que actualmente se hallan precintadas con paneles, en una lamentable situación que ya se prolonga desde hace diez años ante la falta de firmeza del Alcalde y la insuficiente eficacia a la hora de exigir responsabilidades por esta afrenta en defensa  los intereses ciudadanos.

El Código Penal contempla estos hechos: destrozo intencionado, abandono flagrante y amenazas de demolición de un Bien de Interés Cultural, como delito de “Expolio de Patrimonio”, presuntamente cometido por la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias.

Desde la Asociación “Por la Rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo”, hacemos constar la firme determinación, reflejada en el ideario fundacional, de poner todos los medios a nuestro alcance, con la estimable colaboración y apoyo de los medios de comunicación, para acudir a las Instancias pertinentes, incluidos foros internacionales, a fin de evitar esta tropelía institucional y defender el Patrimonio, los derechos y la dignidad de un pueblo que, en nombre de la “participación ciudadana”, demuestra una vez más que solo la sociedad civil está capacitada para resolver sus propios problemas.

 

 

 

Carlos Castañosa

elrincondelbonzo.blogspot.com

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