El Solemne Consejero

José Manuel Adán

Reconozco que el tiempo hace olvidar todo y cualquier noticia nacida hoy mañana será olvidada. Tal es el paso del tiempo actual. Sin embargo a fuer de ser reticente no puedo dejar pasar las estaciones de parada del Solemne Consejero (el Registrador diría “Bobo Solemne”) en sus paseos por Cuba y el Sahara Occidental.

Ya escribí en su tiempo la desvergüenza que me parecía que un Presidente de Gobierno proponga aprobar una ley para incluir la nueva figura del Consejero “nato vitalicio” para los expresidentes del gobierno entre los que él sería el primer incluido , además retribuyendo al neonato Consejero como a los Consejeros Permanentes pero con la sola obligación de asistir al Pleno una vez al mes, que es cuando se reúne, aun cuando los acuerdos del Pleno se aprueban con la asistencia de la mitad de los Consejeros, con lo que puede asistir cada dos meses o ninguno. La categoría administrativa de Secretario de Estado, el tratamiento de Excelencia, el cobro compatible con los emolumentos correspondientes como expresidente, coche oficial y secretaria incluidos en algunos casos no son suficiente mochila para algunos.

Sin embargo el Consejo de Estado es el supremo órgano consultivo del Gobierno. Ya sabemos que sus consejos, como los de todos los órganos consultivos, no obligan y en éste caso con mayor razón previendo desde la edad Media que algún día sería Consejero un tal Zapatero y nadie con cabeza podría seguir alguno de sus consejos.

Reconozco que cuando se ha sido Presidente del Gobierno, se ha paseado por el mundo entero ( excepción hecha de Polonia por mero cansancio) representando al Gobierno del Reino de España, se ha entrevistado con Reyes, Jefes de Estado, Obamas y Papas, una vez en el más triste desempleo, que no suenen los teléfonos, es una pena muy dura de sobrellevar.

En España, la política internacional a los dirigentes políticos no les importa mucho ,siendo sin embargo una de las más importantes; al menos en los debates parlamentarios ni el Jefe del Gobierno enhebra una sola frase que se ocupe de las relaciones de España con Marruecos, el problema de Gibraltar, las relaciones con el Reino Unido, el problema del Sahara Occidental teóricamente administrado por España, los problemas con los distintos países de la Unión Europea, las relaciones con China, o con los países Hispanoamericanos, en fin como vemos asuntos nada baladíes pero ni el jefe de la oposición se acuerda de qué es eso. De hecho el actual ministro de Asuntos Exteriores se ocupa más de lo que sucede en Cataluña que de evitar las consecuencias de las andanzas del “Contador de Nubes”. Así, cuando el Presidente del Consejo de Estado no lo ve, ya que allí no pasan lista y solo debe asistir una vez al mes, el Solemne se escapa por ejemplo a Guinea Ecuatorial, (Julio pasado) a Marruecos (Noviembre pasado) a Cuba (Febrero) donde antes estuvo el Ministro de Asuntos Exteriores intentando sentarse en la misma silla frente a un tal Raúl pero no lo consiguió, a Bolivia o al Sahara Occidental.

Zapatero que nunca fue a Cuba como Presidente del Gobierno fue a Cuba el 25 de Febrero con un tal Moratinos, como presidente de honor del comité de la ONU para la abolición de la pena de muerte. No era casualidad que la UE negociaba con Cuba en ese momento un acuerdo de cooperación siempre que el régimen cubano diera pasos hacia el respeto de los derechos humanos y la apertura de la democracia y el Solemne que fue recibido con bandera, banda y música, defendió la exclusión de Cuba de la lista norteamericana de países que patrocinan el terrorismo. El ministro Margallo calificó la visita de “desleal e inoportuna”. Los medios cubanos señalaron que habían tratado “temas de mutuo interés, de la agenda regional e internacional, así como de las relaciones históricas que unen ambas naciones” Pero ¿qué tiene esto que ver con su papel honorífico en la ONU o como Consejero de Estado del Reino de España? Nadie le otorgó competencias para tratar temas de ese calibre. Sin embargo Zapatero siguió viaje a Bolivia, de nuevo como progresista que es, para hablar de la democracia estilo Evo, con Evo. De una manera u otra, la visita del Contador de Nubes rompió la estrategia de Estado del Gobierno de la Nación.

Tan grave como la aventura cubana ha sido el viaje a la capital del Sahara Occidental, Villa Cisneros (para los marroquíes Dajla), administrado por España teóricamente y prácticamente controlado por Marruecos. La reunión fue patrocinada por una ONG suiza, el Foro Crans Montana. La Unión Africana emitió una declaración en Febrero en la que solicitaba que se cancelase dicho Foro por considerarlo “ilegal conforme al derecho internacional y en contradicción con los esfuerzos de la comunidad Internacional para resolver el conflicto” de la ex colonia española. España desea una solución justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la libre autodeterminación del Sahara Occidental en el marco de la ONU. A dicha reunión se opusieron además de la Unión Africana, la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea, y la Unesco, entre otras. El Solemne se fotografió junto a un mapa de Marruecos en el que incluye como territorios propios además de Sahara Occidental a Ceuta y Melilla. ¿Puede haber mayor irresponsabilidad y deslealtad en un político que ha sido Presidente del Gobierno? Esto ocurre en fechas en la que la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en Sahara Occidental) establecida en Abril de 1991 estableciendo un periodo de transición debería de nuevo comenzar un nuevo mandato en el que se finalizase por la independencia saharaui o la autonomía junto a Marruecos.

La ley orgánica del Consejo de Estado señala (Artículo 15 bis) que “la selección y provisión de todos los puestos de trabajo del Consejo de Estado se realizarán teniendo en especial consideración los principios de mérito y capacidad “. Está claro que en el caso del Solemne al no estar llamado para el trabajo, se ha incumplido lo manifestado en dicho artículo o bien a los Consejeros no les son de aplicación lo establecido en dicho artículo. Sin embargo la Comisión Permanente que a veces se reúne para estudiar asuntos de incompatibilidad de los Consejeros debería reunirse para expulsar al Solemne Consejero. Posiblemente no exista régimen disciplinario en el Consejo que fundamente la expulsión de uno de sus miembros, si es así, debería elaborarse El no poder aplicarle el efecto retroactivo de la norma no sería un gran problema ya que el Contador de Nubes, dentro de su narcisismo incurrirá más pronto que tarde en una nueva irresponsabilidad y por supuesto deslealtad. Ya se sabe, cuando un tonto sigue una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue. ¡Ah, la política exterior!

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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