El recorte de Obama

Obama y ZapateroLa oportuna llamada del Presidente Obama a quien dirige los destinos patrios, entre ellos los económicos, ha tenido un efecto esperanzador al pensar que finalmente se volvería a una senda en la que no es recomendable gastar más de lo que se ingresa teniendo en cuenta el déficit del año pasado cifrado en unos 110.000 millones de euros y el previsto por ahora para 2010 en 90.000 millones de euros.

El recado telefónico cristalizará en un recorte de 15.000 millones de euros a todas luces insuficiente dadas las cifras anteriores. El problema que se presenta ahora no solo es la cantidad, insuficiente, sino la calidad del recorte. No se puede coger la tijera y como un poseso ponerse a cortar por donde no se debe, así lo primero que ha hecho la autoridad económica ha sido el ajuste de las pensiones y como no, el recorte de los sueldos de los empleados públicos, funcionarios y contratados laborales, se supone que de Autonomías y Ayuntamientos en la misma proporción que los de la Administración General del Estado. Hasta que no aparezca el Decreto-Ley en el BOE no se podrá saber con exactitud la “calidad” del tijeretazo, pero ya apunta maneras.

El dispendio en duplicación de funciones en las CC.AA., la multiplicidad de empresas públicas para evadirse de la Ley de sostenibilidad, creadas por Ayuntamientos, Comunidades y la Administración General del Estado, que debería  subsistir solo con la venta de sus productos o servicios y sin  subvención alguna, así como las ayudas a las Cajas de ahorro en quiebra, debería hacer reaccionar a los poderes políticos de toda índole que nos han conducido a este estado de cosas.

Esperanza vana, ya que la calidad en el recorte presupuestario debe ir unida a cierta ejemplaridad y claro, es difícil contentar a los empleados públicos en el recorte de los salarios al ver en el circo senatorial quien habla peor las lenguas autonómicas y encima pagar por ello, o bien las dádivas a los sindicatos, donde ya con fecha posterior al recorte se convocan ayudas a los mismos “en proporción a su representatividad o por la realización de su actividades sindicales” cercana a los 16 millones de euros, se supone que en aras de obtener una paz social duradera.

El recorte de salarios a los empleados públicos supone, según cálculo del Gobierno, un recorte de 2.400 millones si es que se suman las CC.AA y EE.LL, en caso contrario no llegaría a 1.000 millones

Sin embargo el capítulo más importante en los PGE es el destinado a transferencias 103.136 millones de euros y donde hasta ahora no se toca nada.

De ellos 54.000 millones de transferencias directas a las CC.AA., es pues aquí donde se debe iniciar la poda. Incluso el capítulo 7, transferencias de capital, asciende a 14.452 millones de euros.

La Orden Ministerial de elaboración de los Presupuestos de cada año suele publicarse a principios de Abril. Este año aún no ha sido publicada esperando que lo sea a partir del próximo Consejo de Ministros.

Hasta entonces no sabremos a ciencia cierta que es lo que se hará, ya que el Decreto-Ley, que posteriormente se convalide en las Cortes será donde se establezcan los principios a seguir. Sin embargo tantas dudas no presagian una política estable.

Está claro que se ha deseado recortar hasta hoy sin pensar en profundidad en  lo que se hacia. Hay gasto en el que se puede recortar, sin lugar a dudas, pero seguramente no es válido para la aprobación de los próximos Presupuestos del Estado que tendrán que pasar por el fielato nacinalista.

El recorte presupuestario debe servir para hacer reaccionar a los partidos políticos y concluir que no podemos continuar con el aparato autonómico, de partidos, de sindicatos, de empresas públicas y fundaciones que tenemos, sufragado todo por el erario público, es insostenible, sino es así, estaremos esperando nuevas llamadas del Obama de turno. Esperemos que no comunique.

 

 

 

 

José Manuel Adán Carmona

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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