El personal de Tragsa sustituido por empleados subcontratados

personal de Tragsa

Parque Nacional de El Teide

El Cabildo de Tenerife aprueba la subcontratación de trabajadores para las tareas de limpieza y mantenimiento en El Teide

El personal de Tragsa se siente engañado por la Corporación insular tras conocerse la decisión de ésta de subcontratar a una empresa privada para la realización de sus tareas. El servicio de apoyo a la vigilancia en este espacio de dominio público será subcontratado y lo realizará una empresa de seguridad privada mediante la figura de guardas rurales quienes a su vez sustituirán al actual personal de Tragsa. Muchos de estos trabajadores llevaban más de 20 años desempeñando estas funciones en el Parque Nacional.

La sustitución del personal de Tragsa se acordó el pasado mes de abril

El pasado 23 de abril de 2019, el expresidente del Cabildo de Tenerife Carlos Alonso aprobó en Consejo de Gobierno una inversión de 5,5 millones de euros para la ejecución del servicio de limpieza, mantenimiento, apoyo al uso público y apoyo a la vigilancia del Parque Nacional del Teide durante el periodo 2019-2023. Se trata de un servicio subcontratado a una empresa de seguridad privada cuyos guardas rurales pasaraán a desempeñar la función que hasta ahora realizaba el personal de Tragsa.

Por su parte, estos trabajadores quieren mantener su trabajo en el Parque Nacional y en las mismas condiciones que han tenido siempre. La mayoría de los eventuales perderán de forma inmediata su puesto de trabajo pues no existe cláusula de subrogación y las condiciones de trabajo de la empresa de seguridad privada, en cualquier caso, serán más precarias.

La desconfianza y la incertidumbre aumentan así que el colectivo rechaza que haya despidos y reubicaciones dudosas. Las intenciones de la empresa Tragsa siguen sin estar claras y el personal se niega a perder sus actuales puestos en el Parque Nacional. No en vano, en los últimos dos años y por requerimiento de la dirección del Parque Nacional y el propio Cabildo Insular, estos trabajadores de Tragsa fueron «reconvertidos», formados y uniformados como Guardas Rurales (seguridad privada), motivo por el que en su momento la empresa fue denunciada por intrusismo.

Por otro lado, según el propio Reglamento de la Ley de Seguridad Privada, los servicios a desarrollar por los guardas rurales no deberían ser prestados en terrenos de dominio público, en sus vías de comunicación o en cualquier otro lugar incluido en el ámbito de la esfera pública debiendo desarrollarse, por tanto, en terrenos de dominio privado pues no se estaría en ninguno de los supuestos referidos en la mencionada Ley en su articulado.

 

 

El Ilustrador

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