El maquinista admite que fue un ‘despiste’

Reconoce que el tren a Santiago superaba el doble de la velocidad permitida.

El maquinista que conducía el tren que descarriló a apena cuatro kilómetros de su destino final, Santiago de Compostela, ha quedado en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez. Se le imputan 79 delitos de homicidio por imprudencia y delitos por lesiones, por lo que el juez ha decretado la retirada de su pasaporte y de su licencia profesional para conducir ferrocarriles.

Durante su declaración, el único imputado hasta ahora por el siniestro reconocía su ‘despiste’ al superar el doble de la velocidad permitida en la curva de A Grandeira, donde el límite de velocidad es de 80 kilómetros por hora.

A pesar de que el maquinista ha reconocido su error, se mantienen abiertas todas las líneas de investigación del caso y no se han descartado aún otras causas posibles del accidente.

 

 

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