El Laberinto de Josep

El laberinto de Josep

El Laberinto de Josep

Hace más de cuatro décadas Josep Pujiula i Vila se embarcó en el mayor proyecto de su vida: la construcción de un enorme laberinto en unos terrenos de la Garrotxa, al norte de Cataluña.

La inspiración y sus manos han sido las dos únicas herramientas de trabajo este tornero ya jubilado que desde hace varias décadas trabaja en la construcción de un espacio donde la perseverancia y la fantasía lograron erigir sinuosos pasadizos y torres elevadas.

El Laberinto de Josep llegó a contar con ocho torres de madera, varias casetas, un laberíntico sendero, varias decenas de esculturas e incluso un sistema de estanques. El proyecto pareció surgir de la nada un día en el que Josep (conocido cariñosamente por sus vecinos como “El hombre de las cabañas” o “El Garrel”) construyó una pequeña barraca al lado del río en la que guardar su barca y algunos aperos.

De un pequeño cobertizo a un poblado a lo Tim Burton

A Josep le entusiasmaron los resultados de esta primer construcción y se decidió a continuar erigiendo cabañas con los materiales naturales que encontraba a su alrededor. Pero el primer intento de construir este sueño se vio frenado por la actitud de quienes sin ninguna consideración acudían al lugar y desmontaban sus creaciones para hacer hogueras. En una de esas ocasiones el artista se enfrentó a quienes mancillaban su obra y decidió como respuesta una paliza, momento en el que decidió quemarlo todo: “Ahora ni ustedes ni yo”.

Pero el tornero no estaba dispuesto a abandonar su sueño tan fácilmente y un tiempo después volvió a empezar, esta vez con más entusiasmo y con nuevas ideas: para acceder a las cabañas había que atravesar un laberinto. El parque empezó a adquirir cierta fama y cada vez eran más los curiosos que se acercaban hasta el lugar para admirar la perseverancia de Josep.

Pero los sueños y la realidad no siempre son compatibles y la autovía de Girona a Olot obligó a un segundo desmantelamiento del lugar. Por tercera vez, “El Garrel” tuvo fuerzas para comenzar un nuevo proyecto al lado de la nueva autovía, pero por cuestiones legales Josep tuvo que abandonar de manera definitiva la construcción de sus torres y cabañas. Cada vez eran más curiosos los que llegaban hasta Argelaguer para conocer de primera mano su trabajo, pero las construcciones de este artista espontáneo no cumplían con las medidas de seguridad exigidas, por lo que fue necesario su desmantelamiento.

Los diferentes nombres del Laberinto de Josep

Este particular refugio de la imaginación es conocido con diversos nombres: las cabañas de Argelaguer, el parque de Can Sis Rals y de manera más popular, el Laberinto de Josep. Y es que sin duda alguna el verdadero protagonista de este espacio es Josep Pujiula i Vila, el septuagenario que a pesar de haber visto cómo su proyecto se desmoronaba en varias ocasiones todavía no ha perdido la esperanza de seguir construyendo su sueño.

En la actualidad el artista tiene un pequeño museo con fotos y recuerdos de lo que un día fue el parque que, a pesar de haber desaparecido, siempre será recordado como el Laberinto de Josep.

El Ilustrador

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