El Gobierno paralelo

La reducción de la Administración Pública anunciada por el Gobierno ahora en el poder, produjo un gran alivio porque se supuso que seria el comienzo de la reforma de todas las Administraciones Públicas, locales, diputaciones, CC.AA y de la Administración General del Estado.

Así el primer Real Decreto que dicto el nuevo Gobierno el 21 de Diciembre (R.D 1823/2011 por el que se reestructuran los departamentos ministeriales) redujo los departamentos ministeriales de 15 a 13 y las Vicepresidencias de 3 a 1. Nombrados los Ministros correspondientes y tras su toma de posesión fueron ampliando sus competencias y se publicó un nuevo Real Decreto el 30 de diciembre (R.D. 1887/2011 de 30 de diciembre) por el que se establece la estructura orgánica básica de los departamentos ministeriales en el que estructuran además los Gabinetes de la Vicepresidenta del Gobierno, de los Ministros y de los  Secretarios de Estado. Todavía es necesario  esperar al 13 de Enero, donde un nuevo Real Decreto (83/2012) reestructura la Presidencia del Gobierno.

Los 3 Reales Decretos tienen algo en común: el desprecio de los gobernantes por la función pública y en el caso del gobierno actual hay que señalar que gran parte de los miembros del Gobierno son funcionarios. Pero la función pública no es poder si no está cercano al verdadero poder, el político. Pero esto no puede llevarnos a un sinsentido.

Siempre he defendido, que el mejor asesor de un Presidente de Gobierno en materia tributaria, debería ser el Director General de Tributos, de igual modo que el mejor asesor en materia presupuestaria debería ser el Director General de Presupuestos, etc…

Pero entonces ¿porqué tener una Oficina Económica en Moncloa? Del mismo modo no entiendo el papel de los periodistas dentro de los ministerios ya que los ministros deben escribir y escribir bien únicamente en el Boletín Oficial del Estado. Bueno pues pasen y vean: La estructura de la Presidencia del Gobierno se basa en: Ministerio de la Presidencia, Gabinete de la Vicepresidencia y Gabinete del Presidente del Gobierno. Esta estructura que pudiera parecer simple se resume nada menos que en

  • 4 Secretarias de Estado
  • 5 Subsecretarias
  • 9 Direcciones Generales
  • 40 Subdirecciones Generales

Sin contar con que “los puestos correspondientes a las oficinas o unidades de prensa o relaciones sociales podrán ser cubiertas, dentro de las consignaciones presupuestarias, por personal eventual, que se regirá, en todo lo relativo a su nombramiento y cese, por las mismas disposiciones aplicables al personal de los Gabinetes de los Ministros”.

Es decir, barra libre, menos mal que lo limita las “consignación presupuestarias”. Dentro de este Gobierno paralelo se incluye entre otros:

Un departamento de Asunto-Jurídico Institucionales.

Un departamento de Política Internacional y Seguridad.

Un departamento de Políticas Sociales.

Una Oficina Económica con departamentos, entre otros, de Economía  Internacional.

¿Para que sirve el Abogado General del Estado o el Ministro de Economía? ¿No deberían ser estos los mejores asesores en las materias antes señaladas?

Los Gabinetes deben servir para coordinar, realizar labores de secretariado, de protocolo y seguridad como máximo, pero no crear una nueva estructura que entorpece la labor del verdadero especialista que se encuentran en los Ministerios específicos (Hacienda, Fomento, Economía, etc.…)

La Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado (LOFAGE), señala que los Subsecretarios de la Administración y los Directores Generales deben ser funcionarios de carrera, con la salvedad, en el caso de los Directores Generales, “que el Real Decreto de estructura del Departamento, permita que en atención a las características especificas de las funciones de la Dirección General su titular no reúna dicha condición de funcionario” (Ley 6/1997 de 14 de Abril articulo 18.2). Pues bien este Gobierno ha mantenido los puestos del Gobierno anterior para no ser cubiertos por funcionarios e incluso han añadido cinco más como la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo, cuando existen funcionarios arquitectos sobradamente preparados. En el caso de los Subsecretarios, para obviar la pertenencia a funcionario de carrera, simplemente se señala que el puesto tiene “rango de Subsecretario”.

En otros casos, los “Gobiernos Paralelos” se encuentran en algunos ministerios, como por ejemplo es el caso del Ministerio de Justicia, donde la Ley de Demarcación y de Planta Judicial determina la adscripción de 32 asesores entre jueces, fiscales, secretarios judiciales o médicos forenses, manteniendo el régimen retributivo de su cuerpo de origen e independientemente de la relación de puestos de trabajo de dicho Ministerio.

En fin, es el respeto que los políticos, sean del signo que sean tienen por la Administración.

Claro, no es de extrañar, que la falta de respeto sea mutua.

 

 

 

 

José Manuel Adán Carmona

Economista

Inspector de Finanzas del Estado

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