‘El estudiante’

'El estudiante'Las corruptelas del poder desde un ambiente estudiantil.

Desde los pasillos de la Universidad de Buenos Aires también se hace política. Eso es lo que aprende Roque, un joven que se traslada a la capital argentina para comenzar sus estudios y, después de haber dado bastantes tumbos, descubre que su verdadera vocación es la de ser un dirigente estudiantil.

No queda claro si la decisión de Roque es solo una cuestión vocacional o si en la trastienda de todas las ideologías hay una gran dosis de protagonismo y de búsqueda de éxito personal. De la mano del profesor Acevedo y con el empuje de una de sus profesoras, Roque termina convertido en un personaje conocido dentro de la telaraña política que comienza a tejerse en las aulas de la Universidad pero que se extiende a ámbito del poder mucho más amplio.

El estudiante refleja una realidad que todos conocemos: lo fácilmente manipulables que son las ilusiones de un ser humano. Tal como Santiago MitreEl amor (primera parte)- plantea su película, da la sensación de que todas las ideologías –seamos más o menos afines a ellas- tienden a radicalizarse cuando sus defensores quieren imponer ‘su razón’ a toda costa.

Lo peor de todo es que, a pesar de la lucha, las buenas intenciones y el empeño por que haya un cambio real y favorable para todos, al final quedan reducidos a la ambición, la búsqueda de notoriedad y el deseo de hacer y deshacer a gusto, como si la verdad fuera un absoluto en manos de quien detenta el poder.

Celina Ranz Santana

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