El Doctor Muerte

Harold ShipmanSe sospecha que el médico Harold Shipman llegó a matar a 260 personas.

Lo que más levantó sospechas fue el alto porcentaje de muertes de ancianas entre las pacientes que pasaban por su consulta, hecho que Shipman justificó siempre diciendo que se trataba de muertes por causas naturales debido a la avanzada edad de estas mujeres.

Sin embargo, se demostró que en realidad muchas de sus pacientes fueron además sus víctimas. El Doctor Harold Shipman, una persona querida y respetada por su entorno, al parecer siempre atenta con sus pacientes y con un carácter cariñoso y amigable era, en realidad, un asesino en serie que disfrutaba de la sensación de tener el control sobre la vida y la muerte. Previamente había sido condenado por un asunto de falsificación de recetas -al parecer, Shipman era aficionado a la morfina– pero ello no le impidió volver a ejercer como médico apenas un año después de haber sido suspendido, en 1976. Ya antes de que se produjera este hecho, Shipman habría matado a su primera víctima: Eva Lyons.

El procedimiento era siempre el mismo: una dosis mortal de morfina que acababa con la vida del paciente en una media hora y sin que éste sufriera. En la mayoría de los casos, la muerte se producía en el propio domicilio de la víctima poco después de que ésta hubiera realizado una visita al médico en su casa. Empezó a ser sospechoso que tantas pacientes de Shipman fallecieran: siempre personas mayores -generalmente mujeres-, que no iban acompañadas de ningún familiar y que habían sido tratadas por el médico desde hacía muchos años. Al parecer, Shipman habría aprovechado esta situación para hacerse además con parte de la herencia de las fallecidas. De hecho, fue descubierto a través de la falsificación de un testamento, hecho que denunció la hija de una de sus víctimas. Shipman también falsificaba los historiales médicos de las pacientes para justificar la presencia de drogas en su organismo y tener las espaldas bien cubiertas frente a posibles investigaciones.

Pero la falsificación documental fue descubierta y el hecho de que el 80 por ciento de las víctimas muriera sin la presencia de ningún familiar y de que el médico se hiciera con sustanciosas herencias fueron motivo suficiente para que en enero de 2000 Shipman fuera condenado a 15 cadenas perpetuas. En 2004 se suicidó. Su mujer siempre defendió su inocencia.

 

 

 

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