El Diluvio Universal

El Arca de Noé¿Existe una base histórica en el origen del mito?

Según la tradición judeo-cristiana, Yahvé encargó al sacerdote Noé conservar el linaje de los hombres construyendo un arca que les protegiera del ‘Gran Diluvio’ que habría de llegar como castigo a la maldad creciente del ser humano. En dicho arca viajarían, además de la esposa e hijos del sacerdote, una pareja de cada animal así como suficientes reservas de comida para salir airosos de la catástrofe que se avecinaba.

Nadie creyó en las advertencias de Noé que durante muchas semanas estuvo sufriendo a diario las burlas de sus vecinos. Pero cuando el arca estuvo acabada –en mitad del desierto- y los animales fueron embarcados en la nave junto a la familia del sacerdote, la oscuridad se ciñó sobre la Tierra durante cuarenta días y cuarenta noches en los que la ira del Todopoderoso destruyó todo cuanto había sobre su superficie.

Pero el arca de Noé sobrevivió al diluvio y en agradecimiento, éste ofreció un sacrificio a Yahvé que prometió que no habrían más diluvios para destruir la tierra. Para sellar su palabra, anunció además que, después de la tempestad se dibujaría en el cielo un arco de colores que recordara esta promesa.

Éste episodio que aparece recogido en el Génesis y que tiene mucho de leyenda –entre otras cosas porque se dice que después de la catástrofe Noé vivió hasta los 950 años- guarda una sorprendente relación con el mito sumerio de Utnapishtim, en el que se relata cómo el dios Enlil, cansado de los ruidos de la Tierra, decide acabar con la especie humana provocando un gran diluvio, pero su hermano Enki se apiada de los humanos y advierte al monarca Utnapishtim del desastre que se avecina, recomendándole que construya un arca en el que mantenerse a salvo. El rey sigue el consejo de Enki y es así que la Humanidad logra salvarse de la ira de los dioses.

EL diluvio bíblico y el mesopotámico son de las más antiguas interpretaciones que se tienen de un hecho natural que podría haber sido real y que también –con sus modificaciones- aparece en otras culturas como la azteca, la inca, la mapuche, la hindú, la guaraní o la griega. No existen pruebas concluyentes de que el Arca de Noé existiera, si bien el hallazgo de unos trozos de madera en las cumbres del monte Ararat y la insistencia de numerosos grupos creacionistas han defendido esta hipótesis durante décadas.

Lo que sí parece más probable es que sí llegara a producirse una catástrofe natural de estas dimensiones, y existen varias explicaciones al respecto de qué pudo haber sido exactamente este ‘Diluvio Universal’: un tsunami en el Mediterráneo provocado por una explosión volcánica, la inundación del Mar Negro durante la última era glaciar, las crecidas incontrolables del Tigris y el Eúfrates o el invierno volcánico que duró seis años –con continuas lluvias y temperaturas muy bajas- y que redujo a la Humanidad a unas 10.000 personas, algo que explicaría además por qué este mito es común en culturas tan dispares.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.