El Día de la Música más largo

Día de la MúsicaLuisen Ramos

El festival madrileño ideado para celebrar el Día de la Música acoge su séptima edición en Matadero Madrid.

De todos los eventos que se celebran a lo largo del año, el DDM (El Día de la Música) siempre se ha caracterizado por presentar quizá el cartel más interesante, al menos, a priori. Han huido de grandes grupos, grandes cabezas de cartel, para dar paso a otros grandes artistas actuales, presentando nuevas creaciones y también dando una oportunidad a las actuales promesas. Este año, entre otros, han actuado hasta 22 artistas internacionales, de los cuales, 11 han debutado en Madrid y 7 en España. Además, en esta edición se han querido consolidad como uno de los festivales más sostenibles del circuito y cuentan con el prestigioso certificado Industry Green que poseen grandes festivales como Glastonbury.

Los padrinos del festival en cuanto a medios de comunicación, el Grupo RTVE estuvo siempre muy bien representado por los presentadores de la cadena dando además una muy buena cobertura desde Radio 3 y también desde TVE. Desde el 21 de junio, el Día de la Música mismamente, hasta el pasado domingo, un amplio abanico de artistas y creadores nacionales e internacionales han estado exponiendo sus propuestas al público desde por la mañana hasta por la noche.

Este año, como novedad, se celebró el domingo 24 de junio el Mini Día de la Música, un evento que se ha definido a sí mismo como el primer festival madrileño familiar, ya que plantea la música dirigida hacia los más pequeños de la casa por los aristas que también gustan a los mayores. Así pudimos ver cómo Christina Rosenvinge presentaba Cuentos Enchufados que es un proyecto basado en cuentos en forma de canción para niños de 2 a 10 años.

Ante la gran oferta que el DDM proponía a los abonados, destacaremos unos cuantos como muestra. El viernes por la tarde, Pegasvs esperaban a quienes se osaran a desafiar al ya implacable Sol de verano bajo una de las naves del Matadero (Café Teatro) con su krautrock pop para demostrar el por qué de ese cartel de grupo revelación nacional del presente año, y vaya si lo hicieron. Después quizá la más esperada era Azealia Banks que sin tener un largo en el mercado está actualmente en el punto de mira musical mundial. Otro concierto redondo sería el que dio Mendetz en el escenario Spotify haciéndose valer los que quizá sea uno de los grupos electrónicos patrios más divertidos. Para cerrar la noche, tendríamos a los británicos TwoDoor Cinema Club con el concierto más masivo y loco del festival (por su música, porque en cuanto a escena no estuvieron a la altura) y también a La Casa Azul ya un buque insignia dentro del panorama musical nacional que presentaba La Polinesia Meridional con sus vistosos efectos de luz.

Al no encontrarse patrocinado en esta ocasión, las entradas eran más caras, lo que se tradujo en una menor afluencia de público con respecto a años anteriores, algo que se agradeció enormemente y sobretodo viendo lo que pasó el año pasado con Vetusta Morla. Pero seguía siendo un precio asequible considerando las oportunidades de ver a ciertos grupos en la capital.

El sábado uno de los conciertos más interesantes de todo el DDM, Fanfarlo presentaba su gran disco Rooms Filled with Lightsy había muchas ganas de verlos en directo. A pesar del calor que hacía en Madrid a las 18.00, una buena cantidad de público se acercó para verlos y disfrutar con ellos y sintonizar, ya que fueron en muchas ocasiones aplaudidos y animados. Para combatir el calor, nada mejor que los tejanos de Spoon que trajeron su rock atemporal. Más tarde, nos tocaría sufrir a la omnipresente Eurocopa, ya que el concierto de Love of Lesbian coincidía (voluntariamente) en tiempo con el partido de octavos de final de España, de manera que fue el concierto más largo del festival por petición expresa del grupo, ya que todavía no habían llegado a Madrid a presentar La noche eterna, los días no vividos. Quizá por largo, tuvieron que recuperar algunas canciones que no están en su setlist actual y, lo mejor de todo, se soltaron un poco de ese planteamiento de grupo serio que se han propuesto desprender, lo que les hizo volver a su estilo, al que muchos echamos en falta en los conciertos de su nueva gira. Mäximo Park nos presentaría The National Health con los movimientos exagerados de su cantante Paul Smith y el teclista del grupo, muy divertidos. Y para finalizar el sábado, tendríamos dos opciones que tienen como base la electrónica. Por una parte, disfrutamos de Metronomy que mezclan los ritmos de música de los 80 con elementos electrónicos, lo que les ha hecho convertirse en uno de los nombres de este género. Y por la otra, tendríamos a Apparat uno de los máximos exponentes de la electrónica berlinesa, que nos presentaba The Devil’s Walk su nuevo disco al que le acompaña una banda.

En esta edición, de nuevo,DDM cumplió con todas las expectativas y no ha perdido su identidad de festival de culto y de gusto por la nueva música.

 

 

Luisen Ramos

@luisen

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