El despido por absentismo reabre el debate sobre la discriminación laboral por cuestión de género

despido por absentismo

Sede del Tribunal Constitucional en Madrid

CO.OO. insiste en que la sobrecarga de trabajo es el verdadero motivo del despido por absentismo

El sindicato se ha hecho eco de una sentencia del Tribunal Constitucional que avala el despido por absentismo de una trabajadora, ausencias motivadas y justificadas por la baja médica. La justicia considera que se ha tratado de un despido procedente de acuerdo a lo establecido en el art.52.d) del Estatuto de los Trabajadores. No obstante, CC.OO. señala que esta trabajadora sufría una hernia discal como consecuencia de la sobrecarga de trabajo y estaba en alto riesgo de que su lesión empeorara.

El despido por absentismo de esta teleoperadora es una prueba de discriminación indirecta por cuestión de sexo

La Federación de Servicios de CC.OO. insiste en que esta reciente sentencia de despido de una teleoperadora supone un incumplimiento de la normativa laboral internacional. El convenio 158 de la OIT, del año 1982, ya declara expresamente que «La ausencia temporal del trabajo por motivo de enfermedad no deberá constituir una causa justificada de terminación de la relación de trabajo». Justo lo contrario de lo que sucede cuando el despido se justifica en las ausencias motivadas por la baja médica.

En este sentido, el sindicato asegura identificarse con el voto negativo de la magistrada Maria Luisa Balaguer Callejón, quien considera que «las mujeres sufren en mucha mayor medida que los hombres la carga de la doble jornada, laboral y familiar» y que esa situación «repercute notablemente en su salud y en su actividad laboral», lo que «las deja expuestas en mucha mayor medida a sufrir bajas por incapacidad laboral de corta duración o a faltas de asistencia debidas a sus cargas familiares».

Asimismo, defiende la magistrada que «con ese diagnóstico es evidente que si la trabajadora siguiera acudiendo al trabajo aquellos días en que sufría procesos derivados de sus dolencias para evitar incurrir en la causa de despido del art. 52 d) ET, que pendía sobre ella como una amenaza, correría un riesgo cierto y grave de empeoramiento de su lesión, con una innegable afección de su derecho a la integridad física».

 

 

El Ilustrador

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