El castillo de Hamlet

KronborgCerca de Elsinor, en Dinamarca, se erige el lugar en el que transcurre la famosa obra de Shakespeare.

 

En la ficción del dramaturgo británico este lugar se conoce como Castillo de Elsinore –haciendo referencia a su localización-, pero el nombre real de la fortificación es Castillo de Kronborg.

 

Originalmente fue una fortaleza erigida a en el primer cuarto del siglo XV por el rey Erico de Pomerania con el objetivo de cobrar un ‘peaje’ a todos los que quisieran atravesar el estrecho por esa zona del Mar Báltico. Poco tiene que ver esa construcción inicial con la que ordenó el monarca Federico II en 1585 y en la que los fríos muros de la fortaleza se convirtieron en castillo renacentista que desde este momento se conoce como Castillo de Kronborg. Pero tampoco es éste el aspecto actual de la obra, ya que en 1629 un incendio devoró la mayor parte del edificio, quedando en pie solo la capilla y la fachada que, a pesar de los múltiples trabajos de reconstrucción, nunca devolverían al castillo el esplendor que tuvo en un principio.

Con el paso de los años, las guerras y las idas y venidas de sus diferentes propietarios, el Castillo de Kronborg fue teniendo diferentes usos y desde mediados del siglo XVIII hasta comienzos del siglo XX, sus muros inexpugnables fueron utilizados como prisión. Actualmente es la sede del Museo Marítimo y del Comercio de Krongborg, aunque para los turistas uno de sus principales atractivos es que Shakespeare lo eligió como escenario de una de sus obras más importantes: Hamlet. Desde el año 2000 forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

 

 

El Ilustrador

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