El 40 por ciento de afectados con párkinson presenta depresión antes o durante su enfermedad

Esta patología neurodegenerativa es una de las más frecuentes a partir de los 60 años.

Las enfermedades neurodegenerativas constituyen una de las principales causas de la incapacidad en la tercera edad, patologías que se esperan vayan en aumento en los próximos años debido a que la esperanza de vida del ser humano es cada vez mayor. El Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas -Ciberned- estima que en España alrededor de 800.000 personas padecen alzheimer o párkinson, patologías que a pesar de no tener una cura sí pueden ser tratadas para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con ellas.

En este sentido, la Unidad de Parkinson del servicio de Neurología del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria -HUNSC- en Tenerife, adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, atendió en 2011 a 89 nuevos pacientes y realizó un total de 679 consultas de seguimiento, en las que se ofrece un tratamiento personalizado y adaptado a las condiciones particulares de cada enfermo.

“Es una enfermedad de causa desconocida”, explica la Dra. Susan Lorenzo, neuróloga y responsable de la Unidad de Párkinson del servicio de Neurología del HUNSC. “En la actualidad no tiene cura  pero se ha investigado muchísimo en este campo de manera que, con un diagnóstico precoz, se puede ofrecer tratamientos que mejoran la calidad de vida de los pacientes”.

Parkinson, algo más que temblores

La prevalencia de la enfermedad de Parkinson es similar en hombres y mujeres. Suele aparecer a partir de los 60 años no obstante, los estudios más recientes reflejan que un 10 por ciento de los pacientes con esta patología tiene menos de 50 años y un 1 por ciento debuta antes de la cuarta década de vida. Entre un 10 y un 15 por ciento de enfermos presenta un componente genético y por tanto, hereditario, según las últimas investigaciones. Además, el 40 por ciento de pacientes con párkinson presenta depresión antes o durante la enfermedad.

Si bien es cierto que uno de los síntomas más significativos y visibles del párkinson es el temblor que aparece en un lado del cuerpo, “lo cierto es que existen otras señales que indican, si se valoran en conjunto, que se está frente a esta patología  neurológica, como la lentitud en los movimientos a la hora de manejarse en situaciones de la vida cotidiana”, explica la Dra. Susan Lorenzo.

Tratamiento

Los profesionales sanitarios, primero en Atención Primaria y luego los neurólogos, deben abordar numerosos aspectos para llegar a un diagnóstico certero, de manera que así puedan contribuir a un diagnóstico precoz de la enfermedad.

En la actualidad no hay ningún tratamiento concreto que erradique o cure el párkinson, pero sí se ha avanzado de manera importante en  la farmacología,  en el conocimiento de cuándo y cómo usar los fármacos disponibles, con lo que se consigue mejorar la calidad de vida de los pacientes.

“Para los profesionales es difícil hacer entender a una paciente que acude a la consulta por primera vez que tiene la enfermedad de Parkinson pero es necesario un pequeño esfuerzo para que pueda asumirla y a partir de este punto, que tanto el profesional como el paciente puedan trabajar conjuntamente, asesorándolo, y así sobrellevar una patología crónica con la que tendrá que convivir”.

 

 

 

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