Edmund Hillary: llevar una pasión a lo más alto.

Edmund HillaryConvirtió su nombre en leyenda el 29 de mayo de 1953 al convertirse en la primera persona en coronar el pico más alto del planeta. Edmun Hillary llevó su pasión por el alpinismo a la cima de El Everest, a 8.848 metros de altura.

No estuvo sólo en esta gesta. Para alcanzar la cima del mundo, Hillary contó con la ayuda de su sherpa Tenzing Norgay. Hillary y Norgay siempre han defendido la versión de que llegaron juntos a la cima, como un equipo, aunque en unas declaraciones –y tras la insistentes preguntas de los medios de comunicación- el sherpa afirmó que había sido Hillary el primero en poner el pie en la cima. En cualquier caso, para que esta gran gesta se obrara, fue necesaria la colaboración de un amplio equipo de colaboradores, entre escaladores, porteadores y otros sherpas que también participaron formaron parte de la expedición británica liderada por el coronel John Hunt.

Edmund Hillary había soñado siempre con coronar la cima del pico más alto del mundo desde que descubrió su pasión por el alpinismo durante una excursión escolar a Ruapehu, uno de los volcanes de mayor actividad de Nueva Zelanda.

Desde 1951 comenzó a participar activamente en diversas expediciones, y formo parte de la tercera en llegar por tierra al Polo Sur –y la primera en hacerlo con vehículos motorizados-. Por entonces ya había ascendido a diez de los picos que rodean El Everest, pero éste se le había resistido hasta aquella mañana del 29 de mayo de 1953, cuando en compañía de Tenzing Norgay se convertía en una auténtica leyenda del alpinismo.Edmund Hillary y Harry Ayres

Durante quince minutos, Norgay y Hillary permanecieron en la cima del mundo, observando un paisaje que nadie antes había visto desde aquella altura. Norgay, de origen nepalí, aprovechó el momento para realizar una ofrenda a los dioses quemando sobre la nieve algunos dulces y galletas. Había sido un ascenso tortuoso, aunque meticulosamente estudiado, con la selección de un buen equipo, una buena ruta por la cara sur y unas excelentes condiciones climatológicas. Además, la expedición rastreó el itinerario de los desaparecidos alpinista Mallory e Irving, que pudieron haber sido los primeros en llegar a lo alto de El Everest en 1924, pero que, en cualquier caso, no sobrevivieron para contarlo. No se encontró nada –de hecho, los primeros restos no aparecerían hasta 1999-.

A su regreso, Norgay y Hillary fueron recibidos como héroes y condecorados por esta gran hazaña en una época en la que los equipos de alpinismo poco tenían que ver con el sofisticado equipamiento que se utiliza actualmente en este tipo de expediciones. Incluso 50 años después del gran acontecimiento, el pueblo nepalí nombró a Hillary ciudadano de honor  le concedió una celebración que nunca antes se le había brindado a un extranjero. Norgay y Hillary montaron juntos una empresa de servicios para grupos de alpinista y durante muchos años continuaron con su pasión por el riesgo y las alturas. Norgay murió a los 71 años de edad en Dajeeling, víctima de un derrame cerebral. Hillary fallecía en 2008 a los 88 años de un ataque al corazón. Los dos se convirtieron en un símbolo inspirador de las futuras generaciones de alpinistas en todo el mundo.

 

 

 

 

 

 

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