‘Diccionario Mito-Hermético’

Diccionario Mito-Hermético

Diccionario Mito-Hermético

El gran referente lexicográfico de la alquimia fue escrito a mediados del siglo XVIII por el erudito Dom Antoine-Joseph Pernety

Desde joven Pernety fue miembro de una orden benedictina, pero en un determinado momento de su formación académica decidió fundar su propia orden iniciática en el ámbito de la masonería. Es entonces cuando surge la idea de crear un Diccionario Mito-Hermético de la alquimia. “Jamás ninguna ciencia tuvo mayor necesidad de un diccionario como la Filosofía Hermética”, afirma Pernety e insiste en la necesidad de arrojar un poco de luz sobre los textos de los alquimistas, repletos de “términos equívocos, puestos a propósito en casi todas las frases y que no presentan ningún sentido determinado”.

A partir de este momento el erudito se plantea un único objetivo: demostrar que los alquimistas no eran un gremio de lunáticos sino filósofos que habían llegado a sus conocimientos a través de la maduración intelectual y de cierto proceso de revelación con tintes metafísicos.

Las claves de la alquimia en el Diccionario Mito-Hermético

Personas disciplinadas entregadas al estudio. Así define Pernety a los alquimistas, esos particulares filósofos-científicos tradicionalmente maltratados por la historia al ser considerados miembros de un gremio repleto de secretos y oscuridad.

En el Diccionario Mito-Hermético Pernety se acerca a sus obras, a su lenguaje y a su simbología para encontrar sentido a una ciencia que también tiene mucho de literatura. No hay nada casual en esos escritos que a simple vista parecen producto de elucubraciones simbólicas sin sentido aparente, imágenes que no se conectan entre sí o términos ambiguos que no parecen generar unidad en la obra.

La manera de entendimiento que los alquimistas presentaban en sus textos tiene numerosas analogías con los elementos y fenómenos de la naturaleza y entendiendo esas conexiones (el sol y la luna, el día y la noche, los planetas, las estrellas…) es posible extraer un mensaje perfectamente coherente dentro de su intensidad hermética y de esa “sombra del misterio” que también Pernety identifica en el estudio de estos textos.

La traducción al castellano realizada por Santiago Jubany nos permite acercarnos a este mundo en el que ciencia, arte y misticismo avanzan de la mano por el camino del conocimiento y nos acerca a conceptos como ‘corazón o ‘melancolía’ desde una perspectiva totalmente diferente a la del lenguaje común.

 

 

El Ilustrador

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